martes, 9 de junio de 2015

¿Haces lo que piensas? o ¿Todo lo contrario?

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Foto: Flickr / Ben Tesch (CC)

Foto: Flickr / Ben Tesch (CC)

Muchas veces en nuestras vidas tenemos grandes pensamientos, soñamos con un mejor futuro  y una mejor calidad de vida. Ahora, si queremos que esto realmente ocurra debemos  agregar un ingrediente a nuestra receta. Y este ingrediente es la consistencia.

La consistencia es la relación entre lo que pensamos, decimos y hacemos. Estos tres elementos deben estar sincronizados armoniosamente para que todo fluya como lo deseamos.

Es una ecuación perfecta, donde todos los elementos juegan un rol importante y todos apuntan al mismo lugar.

Todos nosotros en algún momento hemos pasado por situaciones donde pensamos y opinamos, pero al momento de tomar acción, hacemos exactamente lo contrario. ¿Alguna vez has escuchado a alguien hablar sobre la importancia de una buena alimentación, mientras comparten en un restaurante de comida rápida?, ¿Alguna vez has escuchado a alguien dar sabios consejos de relación de pareja, pero su propia vida en pareja es un desastre?, ¿O personas totalmente endeudadas, hablando sobre la mejor estrategia financiera? Estos son claros ejemplos de inconsistencia.

La consistencia está ligada a nuestros valores fundamentales, ya que para que los elementos estén alineados, debemos creer real y fielmente.  

La clave aquí está en cuestionarnos cuando pensamos y decimos algo, para ratificar si realmente creemos que esto es así, lo que nos permitirá pasar a la acción convencidos y siguiendo exactamente nuestro pensamiento.

En muchas ocasiones pensar algo y hacer totalmente lo opuesto es algo muy normal y que es aplicado por la mayoría de nosotros. Es por ello que la invitación a partir de hoy es estar atento a nuestros pensamientos para poder actuar en línea con ellos y no en contra.

Un sabio consejo que recibí hace muchos años fue: “Piensa lo que dices en lugar de decir lo que piensas”. Estas palabras me han acompañado y me han ayudado a detenerme para analizar si realmente creo lo que estoy diciendo.

Una de las razones por las cuales me siento exitoso es que no hay secretos, ya que digo lo que hago y hago lo que digo.

Estoy convencido de que tú también puedes descubrir el poder de la consistencia y de esta manera alinear tus pensamientos con tus acciones en la dirección que apunta a tus sueños.