jueves, 25 de junio de 2015

Carta anónima para alguien especial

Publicado en:
ExponencialMente Portada
Por:
Temas:
te veo Mariel Aranda

Foto: Flickr / ruurmo (CC)

Te veo.  Te he estado viendo desde hace tiempo.  Sé que estás desaprovechando muchas oportunidades bellas de la vida. Usas a las personas como excusas para no hacerte cargo de tu propia felicidad en medio de una burbuja perfecta de infelicidad confortable.

En mi propia impotencia sólo puedo verte desperdiciar tu belleza interior y el valioso tiempo que no espera a nadie. Te veo cometer un grave error y no puedo hacer nada al respecto. Te estás mostrando incapaz de ver tu gran valor, tu maravillosa esencia, tu increíble potencial y tus capacidades.  Veo que no te crees capaz de cambiar el pedazo de mundo que tienes a tu alcance, y sin embargo, lo haces sin darte cuenta.  Tocas las vidas de las personas con una sutileza que casi cae en el anonimato.  Eres importante, pero te comportas como el personaje secundario de una película romántica.  Nadie está en este mundo para ser el satélite de otros.

VER TAMBIÉN: 

Veo que la vida se te escapa de las manos sin que tengas un sueño que perseguir, sin que te conozcas lo suficiente para saber para qué existes y lo que puedes hacer en este mundo. Sólo puedo verte y no puedo detenerte, aconsejarte, convencerte o motivarte.  No puedo meterme en tu cabeza para lograr que te veas desde afuera y reconozcas que hay mucho más mundo, mucha más gente y muchas más posibilidades de las que existen en tu pequeño ecosistema de balance artificial.

Si te vieras desde afuera, verías a una persona creativa, fuerte, capaz de sobreponerse a situaciones difíciles, capaz de amar intensamente, hábil y con un enorme potencial para lograr la felicidad- la evidencia está en tu pasado-. También verías que a veces hay que acostumbrarse a estar un poco incómodo en la vida para poder crecer, tomando riesgos, probando nuevas estrategias, rompiendo patrones y buscando nuevos métodos.  Si te vieras como yo te veo, te amarías profundamente. Desde mi perpetua distancia invisible, sólo puedo verte y dejarte ser.

Quisiera enviarte pistas secretas a través del camino para que sepas que estoy ahí para ti y que sólo tienes que hacer un cambio de decisión para cambiar de vida.  Ojalá supieras que eres más fuerte, inteligente y valiente de lo que crees. Me encantaría editar las experiencias que forjaron tu propio concepto y las leyes autoimpuestas en tu reglamento de vida (donde dice que tu lugar es uno y solamente uno).

Necesitas creer en ti.  Debes saber que estarás bien aunque no tomes la decisión correcta. Urge que le des el valor adecuado a tu felicidad, así como valoras la felicidad de los demás. 

La comodidad en medio de la infelicidad es menos importante que la felicidad en medio de la incomodidad.

Te veo y no puedo callar más, por eso te dejo esta carta anónima que contiene mi cariño y la esperanza de que algún día te veas a través de mis ojos.

Quédate conmigo y permíteme seguir aprendiendo de ti.

Para leer más textos de Mariel Aranda (en inglés): http://mightymindnlp.wordpress.com/blog/.