lunes, 20 de julio de 2015

Las 4 formas empresariales más utilizadas en Quebec

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Oficinas Montreal

Foto: Flickr – caribb (CC)

A la hora de lanzar o adquirir una empresa en Quebec, la primera decisión legal que corresponde tomar es su forma jurídica. Para ello, es primordial conocer las distintas formas jurídicas empresariales y sus principales características.

Un extensísimo menú de opciones

Las leyes provinciales y federales de Canadá ofrecen numerosísimas posibilidades en cuanto a la organización y estructuración jurídica de una empresa. Esta multiplicidad de opciones se explica en parte por la peculiar repartición constitucional de competencias entre los gobiernos federal y provincial de Canadá.

Cada provincia de Canadá cuenta con leyes que regulan y bajo las cuales se pueden crear diversos tipos de sociedades, asociaciones, corporaciones, cooperativas, compañías, fiducias, organismos sin fines de lucro, etc. Y a esta gran variedad de formas empresariales provinciales se suman los distintos tipos de compañías reglamentadas por las leyes federales.

Solamente en Quebec existen más de 15 leyes bajo las cuales pueden crearse empresas. En cada una de las demás provincias existe otro tanto. A nivel federal existen por lo menos diez. Si sumamos todas las leyes provinciales y federales, las formas empresariales posibles superan con creces el centenar.

Las formas empresariales más frecuentes en Quebec

Frente a este gran menú de opciones, la elección de la forma jurídica que mejor conviene a cada proyecto empresarial nunca es obvia.

Sin embargo, la mayoría de las empresas que operan en Quebec están organizadas bajo cuatro categorías principales de formas jurídicas: la empresa individual o unipersonal, las sociedades de personas, las sociedades comerciales de capital y los organismos sin fines de lucro. A continuación las describimos someramente.

Empresas individuales

La empresa individual o unipersonal es la forma empresarial más básica. Es la empresa formada por una sola persona física, el llamado trabajador autónomo (travailleur autonome / self-employed). Jurídicamente, la empresa unipersonal es la persona física que la explota. En otras palabras, es una persona de carne y hueso haciendo negocios en nombre propio. El empresario individual asume todos los riesgos y compromete su responsabilidad personal (es decir su propio patrimonio) cuando opera su negocio y realiza transacciones comerciales con clientes y proveedores.

El trabajador autónomo no está obligado a inscribirse en el registro empresarial de Quebec (Registraire des entreprises) si el nombre de su empresa lleva su mismo nombre y apellido (salvo excepciones). Por el contrario, si la empresa unipersonal opera bajo un nombre distinto, entonces deberá registrarse.

Sociedades de personas

La sociedad de personas es un grupo de dos o más personas que convienen en asociarse con el fin de realizar juntas una actividad económica. En este sentido, supone la existencia de un espíritu de colaboración entre socios dispuestos a repartirse las ganancias y a asumir juntos las posibles pérdidas. El régimen legal de estas sociedades está establecido en el Código civil de Quebec.

La sociedad de personas es de naturaleza contractual. El contrato de sociedad puede ser escrito o verbal, e incluso existir de manera implícita. Basta que varias personas hagan negocios juntas y se comporten como socios (por ejemplo contribuyendo recursos, trabajo o conocimientos, administrando los asuntos de la empresa o repartiéndose las ganancias) para que exista legalmente una sociedad entre ellas.

Las sociedades de personas no poseen una personalidad jurídica distinta de la de sus socios. Esto significa que la sociedad no puede por sí misma ser propietaria de bienes. Asimismo, los socios son directamente responsables de las deudas y obligaciones de la sociedad.

Las sociedades de personas pueden ser de tres tipos. En primer lugar, las sociedades generales (société en nom collectif / general partnership) son aquellas que se registran como tales en el Registro empresarial. Es la forma de sociedad de personas más frecuente en Quebec y generalmente se formaliza con un contrato escrito. A menos que el contrato disponga algo distinto, los socios de las sociedades generales tienen iguales facultades para administrarla y se reparten las ganancias (y las pérdidas) en partes iguales.

En segundo lugar, las llamadas sociedades comanditarias (société en commandite / limited partnership) se distinguen por tener dos categorías de socios. Por una parte, los socios colectivos (commandités / general partners) administran la sociedad, son los únicos que pueden obligarla y responden personalmente y de manera solidaria de sus deudas. Por la otra, los socios comanditarios (commanditaires / special partners) aportan el capital social. Los socios comanditarios no pueden inmiscuirse en la administración de la sociedad y su responsabilidad se limita al capital aportado.

Por último, las llamadas sociedades participativas (sociétés en participation / undeclared partnerships) son aquellas que no se han inscrito en el Registro empresarial (como es el caso de las sociedades de hecho).

Sociedades comerciales de capital

Las sociedades comerciales de capital (sociétés par actions / business corporations), también llamadas corporaciones, compañías, sociedades anónimas o sociedades por acciones, tienen personalidad jurídica distinta de la de sus socios. Por lo tanto, estas sociedades pueden adquirir propiedades y responden de sus deudas y obligaciones con su propio patrimonio. La administración de la sociedad está a cargo de una junta directiva elegida por los dueños o accionistas. La responsabilidad de estos se limita al capital aportado.

Las sociedades comerciales pueden constituirse en virtud de diferentes leyes. En Quebec, la ley que rige este tipo de sociedades es la Ley sobre sociedades por acciones (Loi sur les sociétés par actions / Business Corporations Act). Por su parte, las sociedades comerciales de régimen federal están sujetas a la Ley canadiense sobre sociedades por acciones (Loi canadienne sur les sociétés par actions / Canada Business Corporations Act).

El trámite de constitución de las sociedades anónimas quebequenses se realiza en el Registro empresarial de Quebec, mientras que las sociedades federales se incorporan en el registro corporativo federal (Corporations Canada).

Por lo menos ¼ de los integrantes de la junta directiva de las sociedades de régimen federal deben ser residentes canadienses. Las incorporadas quebequenses no están sujetas a esta restricción. Por otra parte, las corporaciones federales pueden establecer su sede social en cualquier provincia de Canadá, mientras que las quebequenses deben mantenerla siempre en esta provincia.

Estas son sólo algunas de las diferencias entre las sociedades de régimen federal y las quebequenses. En próximas entregas de este blog abordaremos otras.

Organismos sin fines de lucro

Los organismos sin fines de lucro son “asociaciones personificadas” (es decir entes que poseen personalidad jurídica propia) que no tienen por fin procurar ganancias para sus miembros y que se dedican a actividades de tipo social, educativo, religioso, filantrópico, deportivo u otro.

La provincia de Quebec cuenta con varias leyes bajo las cuales se puede constituir este tipo de organismos. La más común es la Ley sobre compañías en su parte III (Loi sur les compagnies / Company Act), pero existen otras específicamente concebidas para ciertas actividades en particular, como por ejemplo la Ley sobre corporaciones religiosas (Loi sur les corporations religieuses / Religious Corporations Act).

A nivel federal, la Ley canadiense sobre organizaciones con fines no lucrativos (Loi canadienne sur les organisations à but non lucratif / Canada Not-for-profit Corporations Act) establece un marco jurídico moderno y flexible bajo el cual también se puede crear este tipo de entidades.

Dependiendo de su objeto social y de otras condiciones, los organismos sin fines de lucro pueden ser reconocidos como organismos de caridad o beneficencia por las autoridades tributarias. Esta calificación ofrece ventajas fiscales interesantes y facilita la recaudación de fondos. Por ejemplo, las organizaciones de caridad o beneficencia pueden emitir recibos fiscales por las donaciones que reciben del público, lo que permite a los donantes aprovechar deducciones impositivas.

La clave para tomar una decisión acertada en cuanto la forma jurídica empresarial es un diagnóstico preciso de las necesidades de cada proyecto empresarial. Para ello, deben considerarse factores como por ejemplo el perfil de riesgo de la actividad empresarial proyectada, el lugar donde se van a realizar las actividades empresariales, las proyecciones económicas, la forma de financiamiento y las perspectivas de crecimiento, los acuerdos y las expectativas de los socios, etc. Recuerde: cada proyecto empresarial es único.

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