domingo, 26 de julio de 2015

Carta al editor: Sobre “Las operaciones de Angelina”

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Angelina Jolie

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La siguiente nota es una carta de un lector. Está enviada por Guillermo Pacheco-Cuéllar, quien en su correo nos expresa que es ciudadano canadiense de origen mexicano, médico genetista egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México y que actualmente cursa una maestría en consejo genético, en la Universidad de Montreal. Menciona que tiene experiencia en otorgar servicio de consulta a pacientes con casos de predisposición hereditaria al cáncer, tanto en México, como en Montreal gracias a la maestría.

Publicamos la carta en su integridad, y le damos las gracias al Dr. Pacheco-Cuéllar por contribuir con sus puntos de vista a enriquecer el debate de un tema tan actual como es el cáncer y la extirpación de mama. (Víctor H. Ortiz)

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Escribo esta pequeña carta al editor, porque no estoy de acuerdo con algunos comentarios expresados en el artículo de Víctor Hugo Ortiz “¿ Las operaciones de Angelina, Ejemplo o desesperanza?”, publicado el domingo  29 marzo  pasado.

Con respecto a este artículo solo quiero enfocarme al muy delicado tema del síndrome  hereditario de predisposición al cáncer de mama y de ovario.

Así como el caso de la familia de Angelina Jolie, hay ciertos pacientes cuyo cáncer (10-15% de todos los casos de cáncer de mama) se explica por un factor genético y hereditario; es decir, estas personas  portan una mutación en algún gen, como BRCA1 o BRCA2, lo que explica que haya un riesgo más elevado para desarrollar el cáncer.

Víctor Hugo Ortiz menciona que Angelina Jolie tiene la probabilidad de tener el cáncer como todo mundo; lo cual es inexacto. Ella, portadora de una mutación en BRCA1, tenía antes de las cirugías un riesgo de desarrollar el cáncer de mama de hasta 87% y de cáncer de ovario de hasta 44%, comprendiendo que la magnitud del riesgo está asociada a la edad: es casi nulo a los 20 años y es más considerable después de la menopausia hasta los 70 años.  La población en general – sin mutaciones en estos genes- tiene un riesgo de hasta el 10% de desarrollar el cáncer de mama y de menos del 1% para el de ovario. La diferencia es en realidad muy significativa.

Además, hay que entender ciertas particularidades en este tipo de predisposición hereditaria, los tumores tienen una presentación clínica diferente que en el resto de la población:

  • Presentación a una edad más temprana (antes de la menopausia o 50 años);
  • Posibilidad de afectar diferentes órganos en los portadores (ovarios, mamas, próstata);
  • Riesgo de formación de un nuevo tumor en el órgano previamente afectado;
  • Afección bilateral (en las dos mamas);
  • Al ser un factor hereditario, se puede transmitir de una generación a otra lo que explica que pueda  haber varios casos en la familia (abuela, tías, hermanas, madre, hombres con cáncer de mama).
  • Hay que aclarar que el riesgo de cáncer de mama en hombres es menor, pero ellos pueden heredar la predisposición a sus hijas y desde luego se pueden ofrecer medidas de vigilancia adaptadas a los portadores.

Los avances de la ciencia permiten identificar este tipo de predisposición con un análisis genético. Si bien este análisis es relativamente fácil de efectuar en un laboratorio hay muchos factores a tomar en cuenta para su prescripción, se debe tener la sospecha clínica de este tipo de cáncer o tener la certitud que existe una mutación en la familia. De manera obligatoria, debe haber una sesión de consejo genético donde se presenta toda la información médica pertinente y se exploran otros factores psicosociales que pudieran afectar a la paciente.

En estos casos se revisan cuatro principios, la autonomía, la beneficencia, la no maleficencia y la justicia. La decisión siempre será tomada por la paciente. Se conversa con la paciente sobre los beneficios y desventajas que podría tener el análisis en ella. Además, se debe considerar la carga afectiva que hay en este tipo de consultas por la experiencia personal o familiar. De esta manera se da una atención lo más integral posible a las pacientes. Además, siendo que se trabaja en equipos multidisciplinarios, un seguimiento en psicología está disponible según las necesidades de los pacientes. Sin duda, hay cosas a mejorar, por lo cual siempre hay investigaciones en curso para facilitar el proceso a los pacientes.

¿Qué se puede hacer con esta información? El objetivo de estos análisis es ofrecer algo a los pacientes, en frente de estos riesgos, ya sean medidas de detección oportuna (mamografías, exámenes clínicos o de sangre) o medidas que disminuyen el riesgo (cirugías). Se le explica detalladamente a la paciente para que ella elija. Si bien la medidas de detección oportuna del cáncer de mama son muy eficaces, no hay una medida de vigilancia lo suficientemente eficaz que permita la detección oportuna para el cáncer de ovario. Por eso después de la menopausia o cuando la mujer ha decidido que ya ha completado su familia, se le ofrece la extirpación de los ovarios, cuya medida reduce hasta en un 95% el riesgo de desarrollar cáncer de ovario y adicionalmente, hasta en un 50% el cáncer de mama. Por otra parte, la mastectomía reduce hasta en un 90% la posibilidad de cáncer de mama.

Otro punto a aclarar, es que el profesional de la salud no dicta la conducta a seguir. Se trata de un proceso de comunicación en un contexto de salud donde se mezclan muchos factores que la paciente debe considerar y la mejor respuesta es la que ella toma, los profesionales favorecen  esta toma de  decisión y otorgan el apoyo necesario antes, durante y después del análisis genético.

En Montreal hay clínicas especializadas en cáncer hereditario (ej. CHUM) y en América Latina se ofrecen este tipo de consultas.

El cáncer es una afección que deja secuelas en la vida de los pacientes y familiares. Un poco de información científica y un tanto más de empatía nos permitirán ver que esto va más allá de una mutilación. Angelina Jolie ha hablado como una paciente que ha tomado una decisión libre e informada; al final, cada paciente tiene derecho de expresar sus necesidades y decidir según sus intereses.

Guillermo Pacheco-Cuéllar