miércoles, 19 de agosto de 2015

Shaun the Sheep

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Portada Reflexiones en 35 mm
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(2015) Dir. Mark Burton, Richard Starzak

Lo primero que hay que decir sobre Shaun the Sheep, el más reciente filme del británico estudio de animación Aardman, es que se van a reír, bastante. Lo segundo es que es una película sin diálogo. Lo tercero es que es sorpresivamente encantadora.

Si han estado leyendo mis entradas en este blog se habrán podido dar cuenta que soy un fiel seguidor del cine animado. La razón es explicada en este pasado artículo. En este sentido, si hubiese que nombrar las casas productoras de cine animado más influyentes en la actualidad la lista sería algo así como Disney y Pixar a la cabeza, seguidos por las hollywodenses Dreamworks Animation y Blue Sky Studios, para luego pasar por Japón y hacer una reverencia a Estudio Ghibli, y luego felicitar el magnífico trabajo de Laika, pero hay un séptimo estudio que ha estado revolucionando el género desde hace ya un par de décadas, Aardman.

Aardman se caracteriza por su único estilo de animación en stop motion utlizando plastilina, y por su muy británico humor, además de contener en sus producciones decenas de chistes sobre la historia del cine, lo que hace sus películas un festín para cinéfilos, sin descuidar la inocencia y alegría de sus dinámicos guiones. Es una combinación ganadora que el estudio ha estado forjando desde los años ochenta y que le ha ganado 10 nominaciones a los Óscar, de los cuales ha ganado cuatro.

La historia de Aardman se puede partir en tres etapas. Sus comienzos en la TV británica, especialmente su serie Creatures Comfort, una hilarante serie de cortos que superponen animales a comentarios hechos por ciudadanos normales quienes son entrevistados sobre diferentes tópicos. Su primer capítulo le ganó al estudio su primer Óscar como corto animado en 1990. Le sigue la etapa de Wallace and Gromit, una serie que sigue las andanzas del inventor Wallace y su perro mudo, Gromit. Las aventuras de estos dos personajes son inspiradas por el cine clase B de los años cuarenta y cincuenta, y son una delicia para amantes de la cultura pop, además de ser inmensamente creativas, inteligentes y como si fuera poco rinden homenaje a clásicos de la animación de los cuarenta como las series Tom & Jerry y Looney Tunes. Dos episodios de esta serie han sido también premiados por la Academia, The Wrong Trousers (1993) y A Close Shave (1995), mientras que el largometraje Wallace & Gromit: The Curse of the Were-Rabbit (2005), fue ganador de otro Óscar, esta vez por largometraje animado. En esta etapa se incluye también el exitoso filme Chicken Run (2000), que precede a The Curse of the Were-Rabbit, y que es el primer ejercicio de un largo para el estudio. Chicken Run sigue siendo una de las películas animadas más exitosas de la historia y es la película en stop motion que más dinero ha recaudado en la historia del cine, la cinta es reverenciada por su humor, su elenco – Mel Gibson ofrece un excelente trabajo como el protagonista del filme – y también es considerada una excelente reflexión sobre los campos de concentración nazi en la Segunda Guerra Mundial. La tercera, y más reciente etapa para Aardman marca un regreso a la pantalla chica cuando el estudio toma un personaje creado para el corto de Wallace and Gromit, A Close Shave, y le da su propia serie de televisión, estamos hablando de Shaun The Sheep.

A pesar de tener una historia intachable en el mundo de la animación, Aardman ha tenido una difícil relación con Hollywood. En el mundo del cine si no se tiene la adecuada distribución, se puede hacer el mejor filme de la historia, pero nadie lo verá, así que una vez que Aardman empezó a crecer y a ganar prestigio necesitaba un distribuidor para mostrar su trabajo. Al parecer, inspirado por la exitosa movida de Disney en los noventa de distribuir los filmes de Pixar, DreamWorks ofreció un pacto similar a Aardman en 1997. Desde el comienzo la relación fue tensa, Aardman no finalizó el primer filme de la relación hasta el año 2000, éste fue Chicken Run, y el contrato de distribución incluía otros tres largometrajes. El siguiente largo fue el laureado Wallace and Gromit: The Curse of the Were-Rabbit (2005), siguiéndole el experimento en animación en computación, manteniendo el look de la plastilina, Flushed Away (2006). A este punto ambos estudios citaron diferencias creativas y cancelaron el contrato de distribución. Aardman no capituló y siguió adelante. Otro coloso de Hollywood pareció reconocer el potencial del estudio y ofreció otro contrato de distribución y financiamiento, así Sony Pictures fue en parte responsable por otro ejercicio en animación en computadores, esta vez 3D, con el filme Arthur Christmas (2011) y con el visualmente impactante Pirates! Band of Misfits (2012), producido nuevamente en stop motion, pero esta vez incluyendo un avance en esta tecnología prestado del otro gran productor de este tipo de animación, Laika. Utilizando máquinas de control numérico que son capaces de producir en serie piezas de casi cualquier forma y material luego de ser diseñadas en computadores, algo así como una impresora 3D pero más potente, los animadores de Aardman pueden producir, digamos, diferentes cabezas o bocas para los personajes que son intercambiables en el muñeco base. Otro recurso que fue utilizado por Aardman en Pirates! fue la pantalla verde que le permitió a los animadores enriquecer el background con animación en posproducción. Mientras esto ocurría en la gran pantalla, Shaun the Sheep se convertía en un éxito en todo el mundo en la TV.

La serie fue lanzada en 2007, con temporadas consiguientes en 2009, 2013 y 2014, con episodios de siete minutos que van desde 20 a 40 en cada temporada. La serie ha sido vendida como un seriado para niños menores de seis años, especialmente por su diseño sencillo y por el hecho de que la serie no tiene diálogo, lo que obliga a las historias a concentrarse en chistes visuales y comedia de acción y la hace universal, pero la serie es mucho más rica de lo que parece a simple vista.

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Shaun es un personaje sumamente versátil e inteligente y el equipo de Aardman es demasiado sofisticado para producir una serie solo para niños pequeños. El éxito de Shaun ha traído bastante dinero al estudio, y luego de Pirates!, Aardman decidió tomar el seriado de TV y convertirlo en una aventura para la gran pantalla. Lo que tiene Pirates! en riqueza visual y en complejidad de la historia, que incluye piratas, animales extintos, Charles Darwin y cuya villana es la propia reina Victoria, lo tiene Shaun en simpleza. La cinta, esta vez distribuida por la francesa StudioCanal, es, al igual que el seriado de TV, “muda” lo que permite desarrollar la historia apoyándose solamente en acciones físicas.

En varias entrevistas los directores del filme han señalado que como fuente de inspiración utilizaron el trabajo de los cómicos clásicos del cine mudo. Al mismo tiempo. los directores trabajan con un humor sumamente contemporáneo y en su ya considerado clásico estilo, la cinta incluye referencias y chistes sobre cultura pop que van desde referencias a la famosa foto de los Beatles en Abbey Road, hasta reconstrucciones de escenas de The Silence of the Lambs (1991) y Exit through the gift shop (2010). Pero la historia en esencia es tan original como todo lo que hecho Aardman hasta ahora.

El filme comienza en el acostumbrado set de la serie animada, una granja propiedad del Granjero, quien vive solo y cuya vida transcurre en atender a los animales de su propiedad ayudado por su perro, Bitzer. En la serie de TV, el aburrimiento de la rutina lleva a Shaun y al grupo de ovejas con el que comparte su vida, a crear planes para divertirse, planes en los que usualmente el Granjero termina involucrado sin saber lo que realmente está ocurriendo. En el largometraje Shaun decide que está aburrido de la rutina diaria y diseña un plan para tener un día libre, en el que incluye hacer dormir al Granjero durante todo el día haciéndole creer que es de noche. Como es de esperar las cosas se salen de control y el Granjero termina perdiendo la memoria con un golpe en la cabeza (un clásico de los cortos animados de los años cuarenta) y, como si fuera poco, el Granjero está en la desconocida e intimidante Gran Ciudad, la que por cierto está llena de personas racialmente diversas, lo que se agradece enormemente. Bitzer, el perro fiel, decide rescatar al Granjero y es seguido por Shaun y las otras ovejas. Una vez en la Gran Ciudad, Bitzer, las ovejas y el Granjero, aún sin memoria, desarrollan sus propias historias, siendo la más divertida e innovadora la del Granjero, quien tras una serie de confusiones se convierte en un superfamoso estilista utilizando sus aún presentes conocimientos de rapar ovejas. Mientras tanto, Shaun y su equipo tratan de pasar por humanos en otra serie de hilarantes situaciones en las que se enfrentan al villano de la cinta, Trumper, un egocéntrico trabajador de la ciudad encargado de controlar pestes animales. Es a través de Trumper que Shaun se encuentra con Bitzer y el perro callejero, Slip, quien ofrece guía y apoyo a los animales de granja en la ciudad, otra dualidad clásica de la animación de los años cuarenta. Como es de esperarse la cinta tiene un final feliz, luego de unos tumultuosos finales veinte minutos llenos de acción.

Shaun the Sheep es una cinta que puede ser percibida como un filme para niños pequeños pero que es tan o más disfrutable para adultos que tengan un sofisticado sentido del humor, y es además un paso más en el constante desarrollo de Aardman. No puedo esperar para saber qué más tiene para compartir el estudio en su brillante futuro.

Twitter: @alanabumi.