miércoles, 16 de septiembre de 2015

Integración cultural y violencia conyugal: ¿matrimonio posible?

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Foto: Flickr / andrew and hobbes (CC)

Foto: Flickr / andrew and hobbes (CC)

Nueva ciudad y personas por conocer con un idioma y una idiosincrasia que aún no comprendes. El estrés aumenta ante lo desconocido y reacciones de huida o agresividad pueden aparecer,  comportamientos que ameritan extrema comunicación y por supuesto, paciencia.

Si emigras en pareja es fácil hacer de tu cónyuge tu brazo de apoyo, pero ¿qué pasa cuando esto no es así? La violencia conyugal no solo se refiere a golpes físicos, interfiere con tu salud, daña tu autoestima y limita tus posibilidades de integración a la nueva cultura.

¿Sabías que en Quebec, en el año 2008, la fuerza policial registró 17.321 infracciones por actos criminales cometidos en un contexto conyugal? Primero, aprendamos a identificar los comportamientos violentos:

  • Recibes o haces cometarios hirientes a la pareja, por ejemplo por no saber hablar el idioma del país de destino.
  • Impones la manera de hacer las cosas o de pensar.
  • Te diriges a tu pareja gritando o blasfemando.
  • Golpeas mesas o paredes para hacerte escuchar o intimidar.
  • Y… lo que clásicamente conocemos: violencia física.

El quiebre de la autoestima, la disminución de la sensación de autoeficacia, la depresión y el estrés postraumático hacen un terreno fértil que retrasa la integración de la víctima de la violencia conyugal, amén de las consecuencias físicas con las que también puede cursar: según la Agencia de Salud Pública de Canadá las lesiones, enfermedades crónicas y la obesidad también van de la mano con la violencia conyugal y cuestan a la sociedad canadiense 7,4 millardos de dólares anuales, por ello el gobierno de Canadá financia programas comunitarios que aborden la problemática, aumenta el acceso a los servicios de salud mental y trabaja junto a los profesionales de la salud.  

Existen decenas de iniciativas para identificar, abordar y salirse del círculo vicioso de la violencia conyugal. Si estás en Quebec, puedes conocer los programas de intervención de tu región en violenceconjugale.gouv.qc.ca.

Él o ella va a cambiar… ¿Te suena la frase? ¿Qué tal si utilizas la nueva oportunidad de vida que te da la migración para  impulsar un cambio seguro y definitivo? ¿Cómo lo harías tú?

Te invito a seguir la conversación en Twitter por @MairaPradoL.