miércoles, 30 de septiembre de 2015

Entre tickets y estatuillas

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Portada Reflexiones en 35 mm
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Todos los años, entre septiembre y octubre, ocurre un fenómeno único en el mundo del cine: no hay mucho que ver. A este punto el verano y sus Blockbusters han terminado y el próximo episodio en la industria del cine, la temporada de premios que está dictada por los festivales de cine del otoño del hemisferio norte, no está suficientemente clara, por lo que los espectadores no están seguros de cuáles serán las películas que terminarán en las listas de favoritas para los Óscar que ocurren en febrero y, por lo tanto, no saben bien qué ver en las salas de cine.

Esta temporada es usualmente utilizada en la industria fílmica como un espacio para lanzar películas que no cumplían con los requisitos para ser un Blockbuster o para ser contendientes para la temporada de premios. Es también un momento ideal para lanzar películas de horror por la cercanía de Halloween en el continente norteamericano. Para mí es una temporada de reflexión sobre lo que ocurrió durante el verano y un tiempo para empezar a organizar la emocionante temporada de premios. Acá pretendo compartir un poco de mis pensamientos en ambos aspectos.

Hace un año la conversación que estaba en el tapete era sobre la naturaleza misógina y racista de las cúpulas de poder en Hollywood. El tema alcanzó niveles que rozaron en violencia cuando a fines del año pasado American Sniper (2014) se enfrentaba en taquilla y crítica a Selma (2014). La conversación ponía a las dos cintas en extremos opuestos que supuestamente representaban lo que Hollywoood es versus lo que debe ser. Sniper, dirigida por el considerado ultraderechista y símbolo de machismo supremo en la gran pantalla, Clint Eastwood, trata sobre un soldado blanco que sufre de estrés postraumático luego de enfrentar a las maléficas fuerzas terroristas del Medio Oriente, mientras que Selma, dirigida por una mujer activista afroamericana, Ava DuVernay, trata sobre los sucesos que ocurrieron en Alabama, Estados Unidos en el año 1965, en los que Martin Luther King y los activistas más importantes del momento tuvieron que enfrentar a una nación para dar uno de los pasos fundamentales en el respeto e igualdad de los afroamericanos en EE UU. Desde mi perspectiva ambos filmes tienen más en común que lo que tienen en diferencias: ambas cintas hablan del estado de abandono en el que la potencia norteamericana tiene a sus más pobres y necesitados habitantes, ya sean red necks o descendientes de esclavos africanos.

Para sorpresa de los críticos y de los propios estudios, este año ha servido de revancha de las minorías, proceso que ha sido duro y doloroso para algunos sectores de la industria, y sorpresivo y positivo para otros que han decidido tomar riesgos y tomar en cuenta audiencias que han sido ignoradas constantemente por el mundo del cine, específicamente mujeres, personas de la tercera edad, latinos y afroamericanos.

El año arrancó con el fenómeno Fifty Shades of Grey, la adaptación del libro semierótico de la británica E. L. James. El filme, aunque no fue muy exitoso con los críticos, se convirtió en todo un fenómeno cuando miles de mujeres acudieron al cine a manera de ritual a ver en carne y hueso las aventuras eróticas de su heroína Ana Steele. En los talones de Grey fue lanzada Furious 7, la séptima, sí, séptima entrega de la saga de acción, autos y gasolina que comenzara hace 14 años con The Fast and The Furious (2001). El filme era esperado por los fanáticos con mucha curiosidad, quienes se preguntaban cómo luciría  luego de que su protagonista, el blanco Paul Walker, falleciese irónicamente en un accidente de automóvil en paralelo a la filmación de la película y la decisión de mantener al actor en la cinta, en una combinación del material ya rodado y la inclusión de su muy parecido hermano como “stand in”. El filme se convirtió en uno de las cintas más exitosas de la historia del cine, especialmente en los deseados mercados asiáticos, incluyendo China, donde fue la cinta que más dinero había recaudado en la historia del cine hasta ese momento en el país (siendo recientemente superada por el filme de acción y fantasía The Monster (2015)). Un análisis más preciso parece demostrar que Furious 7 fue un éxito más que por curiosidad, por presentar un variado elenco de actores de diferentes razas y una mezcla entre hombres y mujeres en los roles principales.

Uno de los actores de Furious 7, Dwayne Johnson, es el protagonista del siguiente gran éxito del año, San Andreas, el filme sobre un terremoto que destruye California y una familia que trata de sobrevivir a la tragedia cumple con todos los requisitos de una clásica película de desastre, con la gran diferencia de que la familia protagonista es de razas mezcladas.

A este punto, la primavera estaba a la vuelta de la esquina y con ella los baby boomers tuvieron su propia revancha. Películas como The Second Best Exotic Marigold Hotel, The Hundred-Foot Journey y The Woman in Gold, tuvieron discretos éxitos en la taquilla y demostraron que las damas de la actuación inglesas Helen Mirren, Judi Dench y Maggie Smith son ídolos de su propia generación e imanes de dinero con estas historias de mujeres, sí, mujeres, de la tercera edad, sí, de la tercera edad, que son capaces de vivir aventuras y redescubrir el mundo a través de encanto y cortesía.

images (1)A este punto los estrenos de verano empezaron a llover y los críticos, bloggers y periodistas, incluyéndome a mí, pronosticaban un verano dominado por Disney con las entregas de Marvel y Pixar, Avengers: Age of Ultron, Ant-Man e Inside Out, respectivamente. Si bien este pronóstico no estuvo errado, según The Hollywood Report, estos tres filmes ocuparon las posiciones segunda, novena y cuarta de la lista de los 20 filmes con mayor recaudación en taquilla durante la temporada. Nadie anticipó el éxito de otras cintas que estaban muy por debajo del radar.

La primera sorpresa fue Mad Max: Fury Road, la octava película con mayor cantidad de entradas vendidas durante el verano y de la que hablé en este espacio. La cinta sigue siendo una de las favoritas del año y con potencial de pasar a ser contendiente en la carrera a los Óscar, y su protagonista, ¡una mujer¡ Imperator Furiosa, en la piel de la impresionante Charlize Theron se convirtió inmediatamente en un ícono de la historia del cine.

El éxito de Inside Out, película que también cuenta con protagonistas femeninas, se vio opacado por otro filme animado que a pesar de ser muy inferior en calidad terminó de tercera en la lista de películas más taquilleras del verano, Minions, en la que la villana principal es una mujer.

La parodia de películas de espías Spy, finalmente comprobó que su productora y protagonista, Melissa McCarthy, es una de las reinas de Hollywood, y el filme figura de número 11 en la mencionada lista. Melissa junto a Amy Shummer, cuya comedia romántica Trainwreck, dirigida por el prestigioso Judd Apatow y escrita por la actriz, demostraron que no hay que ser delgada y usar bikini para vender tickets. En nuestros días ser genuina es más importante. Trainwreck quedó de número 17 en la lista. Y si no queda claro que las mujeres tomaron la taquilla este año, solo queda examinar el fenómeno de Pitch Perfect 2, la cinta, dirigida por la actriz Elizabeth Banks, es una secuela de la película de culto Pitch Perfect (2012), y rompió todas las expectativas al recaudar hasta septiembre casi 300 millones de dólares a nivel mundial, nada mal para una película sobre un grupo de chicas que cantan a capela y que no son precisamente participantes del Miss Universo.

Otras de las sorpresas del año ha sido el éxito de las películas de temas de interés afroamericano. A mediados de agosto los teclados del mundo norteamericano no paraban escribiendo sobre cómo la película biográfica Straight Outta Compton, una película independiente que relata la historia de la formación y éxito del grupo de rap y hip hop, NWA, conformado por Arabian Prince, MC Ren, Ice Cube, Eazy-E, DJ Yella, y Dr. Dre, cuyas producciones son considerados innovadores del género y clásicos contemporáneos, tomó por sorpresa a la taquilla dejando a un lado grandes producciones de acción como la superblanca The Man from U.N.C.L.E. La película se posiciona en el puesto 16 en la lista de recaudaciones y se mantiene aún en la lista de las 10 películas más vistas en Norteamérica.

Al final del verano otra película de contenido afroamericano dejó a más de un ejecutivo de Hollywood con la quijada en el suelo cuando se mantuvo en primer lugar de taquilla por dos semanas consecutivas, el filme en cuestión, The Perfect Guy, es un thriller independiente cuyo mayor logro es seguir el reino en la taquilla de películas afroamericanas después de Straight Outta Compton.

Solo dos películas en la lista publicada por The Hollywood Reporter pueden ser consideradas películas de hombres blancos: una es la película más taquillera del año, y una de las más taquilleras de la historia del cine, Jurassic World, que encuentra a una serie de personajes liderados por el ultra carismático Chris Pratt, en territorio familiar cuando en el original Jurassic Park, el parque presentado en el clásico filme Jurassic Park (1993), que ahora funciona como un saludable negocio en el mundo de los parques de atracciones, se genera caos y destrucción cuando un dinosaurio creado genéticamente escapa y empieza a destruir todo a su paso. La película no ha sido muy respetada por los críticos pero es un misterio cómo siendo una secuela entre secuelas de un film que tiene más de 20 años de estrenado pudo robarle la taquilla a The Avengers. Jurassic World sigue en las salas de cine y recaudando más y más dinero cada fin de semana, un fenómeno en nuestros tiempos cuando todo se mide por el éxito del fin de semana de estreno de un filme.

La otra cinta blanca masculina ocupa la quinta posición en la lista y se trata de Mission: Impossible Rogue Nation, otro fenómeno considerando que su protagonista, Tom Cruise, supuestamente tiene una reputación aporreada y que es la quinta entrega de una franquicia que está a punto de cumplir 20 años. Universal le robó, probablemente sin saber cómo, la taquilla a Disney, Jurassic World, Minions, Pitch Perfect 2, Straight Outta Compton y Trainwreck son todos títulos de este estudio.

Hollywood está de cabeza tratando de analizar un mercado que no ha dejado de sorprender con sus acciones durante el año, donde las mujeres, los baby boomers, y las minorías raciales han destruido todo análisis y predicción posible y han traído millones de dólares a la taquilla. Parece el adiós a películas enfocadas en hombres blancos y adolescentes.

Todavía no hemos empezado con la otra temporada importante para Hollywood: la carrera de los Óscar.

Esta temporada empieza a tomar forma en la primavera en el Festival de Cannes, y luego retoma fuerzas en septiembre con los festivales de Telluride y Toronto. Para noviembre la competencia empieza a calentar, y para diciembre ya tenemos claro quiénes son los favoritos para los Óscar.

Premios Oscar

Este año parece ser uno de esos años en los que hay abundancia de películas dignas de ser consideradas por los diferentes premios. Hasta ahora la situación parece ser la siguiente a este respecto. Desde Cannes llegaron Carol, del sofisticado director Todd Haynes, protagonizada por Cate Blanchett y Rooney Mara como un par de mujeres tratando de llevar una relación romántica en el Nueva York de los años cincuenta, y Youth del talentoso y sorprendente director italiano Paolo Sorrentino, quien ofrece una visión artística sobre la vida, la muerte, el arte y la vejez a través de un elenco conformado por nada más y nada menos que Michael Caine, Harvey Keitel, Rachel Weisz y Jane Fonda, quien aparece por no más de 10 minutos en el filme, pero deja una impresión inmensa. Ambos fimles son contendientes para mejor película, mejor guion, dirección de arte, música, director, y por supuesto, actores. No he visto Carol, pero Youth fue mi película favorita en TIFF este año.

Otras películas que empiezan a brillar luego del Toronto International Film Festival (TIFF) son Black Mass con Jhonny Depp; Spotlight con un elenco que incluye al favorito como mejor actor el año pasado Michael Keaton; Truth, nuevamente con Blanchett y el siempre impecable Robert Redford; Room, con una de las chicas del momento, Brie Larson, este filme ganó el premio de la audiencia en TIFF en esta pasada edición; The Martian, con un variado elenco pero con Matt Damon a la cabeza; Brooklyn, con Saoirse Ronan; The Danish Girl, con el ganador del Óscar como mejor actor el año pasado, Eddie Redmayne y la otra chica del momento, Alicia Vikander; y finalmente, Beasts of No Nation, con Idris Elba.

La única película que estuvo en Telluride, pero no en Toronto, es Steve Jobs, con Michael Fassbender, otra gran favorita hasta el momento. Las dos películas que podrían convertirse en ese extraño fenómeno de películas de verano que también son películas de temporada de premios son Mad Max: Fury Road e Inside Out. De esta carrera seguiremos hablando en lo que resta del año, y quizás los resultados nos sorprendan tanto como nos han sorprendido los de la primera mitad del 2015. La carrera por los Óscar apenas comienza, así que a abrocharse los cinturones, este es solo el comienzo.

Twitter: @alanabumi.