lunes, 5 de octubre de 2015

¿Qué prevé para Canadá el Acuerdo Transpacífico alcanzado este lunes?

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El Mundo
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Foto: Captura de pantalla / CBC

Foto: Captura de pantalla / CBC

Este lunes se anunció que, tras años de negociaciones, fue alcanzado el Acuerdo Transpacífico (TPP). Como se esperaba, el debate se inició en los países involucrados en el nuevo tratado de comercio, que se anuncia a apenas días de las elecciones federales canadienses.

Al acuerdo, en el que participan desde hace años Brunéi, Chile, Nueva Zelanda y Singapur, se sumaron entonces Estados Unidos, Canadá, México, Japón, Australia, Vietnam, Perú y Malasia, con lo que ascienden a 12 el total de naciones involucradas. Otro países que han mostrado su interés de sumarse: Tailandia, Corea del Sur y Colombia.

El Acuerdo Transpacífico vendría a convertirse en el tratado comercial más grande del planeta, representando 40% de la economía global, que supera lo que representa actualmente la Unión Europea, sin embargo, no llega a ser más importante, pues esta región efectivamente tiene fronteras abiertas, que permite un libre tránsito de personas y de mercancía entre sus países.

El acuerdo tiene como objetivo eliminar barreras en el comercio de gran cantidad de productos. Canadá, de esta manera -una vez entre en vigencia el acuerdo- podrá exportar una gran variedad de su producción a mercados interesantes, entre ellos, el japonés. Crea entonces más oportunidades para negociar productos desde y hacia Canadá y hasta nuevas reglas para la economía digital, tales como la restricción de derecho de los gobiernos para cortar los flujos de datos.

Uno de los principales argumentos en contra del nuevo acuerdo es el hecho de que con un tratado de tal magnitud se expone más a los trabajadores de clase media a una mayor competencia por un menor costo. Algo que se podría evidenciar de manera significativa en el sector automotriz. Otro efecto previsto es la reducción de las ganancias de los productores del sector lácteo. El gobierno, en este sentido, está ofreciendo un programa de varios millardos de dólares para proteger los ingresos de las granjas dedicadas a estos productos. Además, las decisiones de los gobierno podrían ser anuladas en tribunales especiales, como ocurre en Nafta y en la Organización Mundial del Comercio, en el caso de que las empresas demanden sobre leyes democráticamente adoptadas.

El acuerdo alcanzado este martes aún tiene procesos que cumplir, por ejemplo, debe ser ratificado en los parlamento de los países involucrados. En el caso de Canadá, esto ocurrirá tras las elecciones federales del próximo 19 de octubre.  En Estados Unidos, se prevé que haya un voto a comienzos del 2016 en el Congreso. Se estima que su aprobación no será soplar y hacer botella.

Con el Acuerdo Transpacífico convivirán, una vez entre en vigencia, otros acuerdos que posee Canadá que son de gran envergadura y con países que también participan en este nuevo tratado. Tal es el caso del Nafta. Eso sí, en aquellas áreas donde ambos acuerdos entren en conflicto será el Transpacífico el que prevalezca.

Las reacciones

El líder del Partido Conservador, Stephen Harper, celebró la noticia, asegurando que el acuerdo histórico protegerá los empleos de los canadienses y creará más para las generaciones futuras, gracias a que permite tener acceso a nuevos mercados, de gran importancia en número de clientes, citando como ejemplo la región Asia-Pacífico.

Harper aseveró que «este acuerdo es, sin duda alguna, en el mejor de los intereses de la economía canadiense«.

Los conservadores se apresuraron este mismo lunes en dar a conocer algunas de las ventajas que ven en el mencionado acuerdo, como por ejemplo las futuras exportaciones de carne canadiense a Japón, la tercera economía más grande del mundo, las cuales están sujetas a aranceles superiores a 38%, pero con el Transpacífico podrían reducirse a 9% en los próximos 15 años.

Otros aranceles que se aplican a productos canadienses, como la canola, pescados y otros alimentos del mar, serán eliminados o reducidos en la región que cubre el tratado, bien sea una vez que entre en vigencia o en un lapso de entre cinco y 15 años.

El líder del Partido Liberal, Justin Trudeau, indicó por su parte que necesita analizar el acuerdo, antes de expresar su apoyo. «Espero poder ver los detalles», dijo.

Tom Mulcair, líder del Nuevo Partido Democrático (NPD), aseveró que «Harper está vendiendo Canadá».