sábado, 24 de octubre de 2015

NM lanza el Manual de Aterrizaje MTL 2015, un libro imprescindible para todo nuevo inmigrante

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Manual Aterrizaje MTL 2015

Presentamos a nuestros queridos lectores el “Manual de Aterrizaje, MTL 2015“.

Es un libro digital que como su subtítulo lo dice, trata sobre lo que todo nuevo inmigrante debe saber; o mejor dicho, sobre lo esencial que el inmigrante debe saber.

Tratándose de información, ciertamente el mundo virtual de la internet está inundada de ella, empezando por la que colocan los propios organismos oficiales de Canadá. Sin embargo, se estará de acuerdo que otra cosa son las reales experiencias de sus protagonistas. Esto es lo que representa el “Manual de Aterrizaje”, un libro hecho por inmigrantes y para los inmigrantes.

Su enfoque, aunque se refiere a la inmigración hacía Canadá, está orientado a la inmigración hacia Quebec, y más precisamente hacia Montreal y sus alrededores. Ya vendrán, si las circunstancias lo permiten, las adaptaciones hacia otras provincias.

El manual es gratuito. Sólo tienen que suscribirse y listo.

Haciendo honor a su nombre, el “Manual de Aterrizaje”, guía al arribado desde el momento mismo en que se baja del avión y tiene que llenar sus primeras planillas en un territorio donde el “papeleo” -digámoslo así- encuentra su consagrado reino. Algún gestor de inmigración decía que en Canadá está todo dicho en un papel; igualmente para solicitar o reclamar algo, a menudo se tiene que llenar planillas y tal vez una y otra vez.

A propósito de ello, nuestra experiencia nos sugiere que hay que guardar todo documento por lo menos durante 5 años, quizá lo puedan necesitar. Por otro lado, hay que fijarse bien en lo escribieron desde la primera planilla, no vaya ser que posteriormente por alguna fecha incongruente, o un nombre mal escrito, todo se le vuelva una maraña.

Dejando ya el aeropuerto, y tras haber sostenido el arribado sus primeras entrevistas con los oficiales federales y provinciales, poniendo a prueba -nervios incluidos- sus capacidades para entender y expresarse, en alguna de las dos lenguas oficiales del país vienen otros temas imprescindibles, que el manual le va indicando. Entre estos, la obtención de las tarjetas del seguro social y de salud (esta última curiosamente llamada de “enfermedad”, si nos atenemos a su traducción del francés maladie). Luego vendrán la apertura de la cuenta bancaria; la búsqueda de la vivienda y su equipamiento; el colegio para los hijos, y posiblemente también para los padres, a fin de reforzar su francés o inglés o los dos. Etc., etc.

Debemos decir que las cosas han cambiado mucho, en provecho de la inmigración, en apenas una década. Nuestro propio sitio internet, NoticiasMontreal.com y este libro que hoy estamos lanzando, son una muestra de esa evolución; también lo son, para seguir hablando de nuestro costado,  los Encuentros NM, que son eventos que realizamos cada trimestre, donde se discute la problemática de la inmigración y, en la medida de lo posible, se asesora a los asistentes. Algunos inmigrantes de más data en el país se lamentan que cuando llegaron no había nada de esto, y tuvieron que bregar a tientas.

Más allá de nuestros aludidos esfuerzos, y hablando en términos generales, los cambios en provecho de los inmigrantes se deben a la razonable evolución positiva de los mismos hechos; la generosidad de ciertos actores de la sociedad; la modernización de las instituciones públicas y algunas empresas privadas; la actualización de las leyes; y, una vez más, a la acción proactiva -aunque todavía dispersa- de los propios inmigrantes.

Hoy en día -otro ejemplo- algunos bancos como Scotiabank, TD y RBC otorgan tarjetas de crédito a los nuevos inmigrantes, con el solo requisito de abrir una cuenta bancaria, sin importar la suma de dicha apertura. Esta situación no existía hasta hace poco tiempo. Entonces, para tener una tarjeta de crédito se tenía que dejar un depósito en garantía. Todavía esta modalidad la conservan otras instituciones bancarias, que no han tornado sus ojos hacía este boyante mercado emergente. ¿Pero por qué remarcamos este punto? Porque el uso regular, y lo más rápido posible de estas tarjetas, contribuyen a crear una “historia de crédito“. Sin dicha historia, el recién llegado no tiene credibilidad, aunque tenga mucho dinero en el banco o que haya sido un artífice en el uso de tarjetas de crédito en su país.

La historia de crédito es una de las dos trancas con las cuales se enfrenta el nuevo inmigrante en sus primeros pasos por las sendas de su nuevo país. Pero, como queda dicho, ya algunos bancos vienen allanando el camino. Igualmente, algunos propietarios y mayoristas inmobiliarios están permitiendo otras alternativas, con sus defectos incluidos, cuando se trata de alquilar un apartamento o casa a un inmigrante que no tiene referencias crediticias en el país.

Sobre la otra tranca poco se ha avanzado en su solución. Nos referimos a la famosa “experiencia canadiense“. Es decir, cuando un nuevo inmigrante busca empleo, le piden la demostración de experiencia de trabajo en el país. La cual, evidentemente, no la tiene; y no la va tener, si todas las empresas siguen el mismo criterio. Se trata, pues, de un círculo vicioso, una contradicción.

Para romper este círculo se han intentado algunos atajos, como los “trabajos voluntarios“. Pero esta alternativa, visto como volumen, no es más que un paliativo y no una solución. Tampoco hasta hoy han mitigado el problema las nuevas formas de selección de inmigrantes, las cuales favorecen a aquellos que tengan un “contrato” de trabajo en el país. Su incidencia es pequeña respecto a la masa total de inmigrantes.  Por lo tanto, creemos, que tarde o temprano las autoridades federales deberán meter la mano en el asunto. No es posible que un país de inmigración, que necesita de ella, y que tiene una de las más elaboradas y copiosas políticas migratorias, haya dejado a la deriva una pieza tan importante como es la pronta integración del inmigrante a la vida económica del país. La solución de este problema no se lograría sin darle un impulso significativo al reconocimiento de estudios, validación de títulos y afiliaciones a colegios profesionales.

Como se ve, el tema de la inmigración es un vasto universo, rico y polémico.

El “Manual de Aterrizaje” no pretende desde luego sumirse en la polémica, sino más bien ofrecer soluciones prácticas a sus lectores. En esta línea creemos que tiene los elementos más que suficientes para bien llamarse “manual” y no sólo de aterrizaje, sino también para llevarlo a bordo.

Buena lectura queridos lectores.

Para descargar el Manual de Aterrizaje pueden entrar aquí.