martes, 3 de noviembre de 2015

Economistas canadienses proponen instalar peajes para combatir el problema del tráfico

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Puente Champlain. Gobierno se compromete a construcción del nuevo puente Champlain

Foto: Pablo A. Ortiz / Grupo NM

Un grupo de especialistas se reunió en un think tank (laboratorio de ideas) para debatir y explicar los efectos del congestionamiento vehicular en las ciudades, aseverando que el implementar peajes puede ayudar a reducir los niveles de tráfico diarios, esto, claro está, porque el manejar se convertiría en algo más costoso.

El análisis fue recopilado en un reporte realizado por la Comisión Ecofiscal de Canadá («We Can’t Get There From Here: Why Pricing Traffic Congestion is Critical to Beating It). En dicha comisión, liderada por Chris Ragan (Universidad McGill) participan como consejeros desde el creador del Partido Reformista, Preston Manning, hasta el ex primer ministro de Canadá (hasta la llegada de Stephen Harper) Paul Martin y el ex primer ministro de Quebec, Jean Charest.

La comisión se describe como «un grupo de economistas independientes que trabajan juntos para alinear las aspiraciones económicas y ambientales en Canadá. Creemos que ambas cosas son posibles y necesarias para seguir con la prosperidad de nuestro país (…) Representamos diferentes regiones, filosofías y perspectivas de todo el país, pero coincidimos en que las soluciones ecofiscales son esenciales para el futuro de Canadá«.

En el reporte realizado por dicha comisión se especifica que en el país «no ponemos precios a las vías y una regla principal en economía es que si tienes un recurso sin costo, se sobreutiliza«.

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Para los especialistas, el poner un costo al uso de las vías generaría efectos positivos no sólo en un sentido económico, sino en un sentido ambiental. 

Todo este debate se da a menos de un mes de la Cumbre del Clima, que comenzará en París el próximo 30 de noviembre, y que representará uno de los primeros grandes eventos al que asistirá el nuevo primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, quien ha prometido mayor atención al tema ambiental pero ha aseverado, por ejemplo, que no pondrá un peaje en el nuevo puente Champlain de Montreal

De acuerdo con los especialistas, los embotellamientos diarios tienen un alto costo, pues reduce productividad en la medida en la que los trabajadores deben estar detrás de un volante para llegar a sus puestos de trabajo. Sin dejar de mencionar los casos de las emrpesas que matienen grandes inventarios debido a los costos de entrega, los cuales al final se trasladan a los precios finales, afectando incluso el bolsillo de los consumidores.

Algunos puntos que resalta el reporte:

  • Hasta 50% del tráfico local puede generarse por conductores que están dando vueltas para conseguir un puesto para estacionar
  • 90% de los bienes que consumimos a diario son transportados en camiones 
  • En Toronto, el costo del tráfico puede ser de 7 millardos de dólares anuales, mientras en Vancouver, el monto es de 1,4 millardos de dólares. 

Considerando esta realidad, el reporte presenta varias alternativas para poner precios a las vías de las cuatro principales ciudades de Canadá: Calgary, Montreal, Toronto y Vancouver.

Según los expertos, el aplicar precios a las vías locales es clave, ya que las limitaciones geográficas tienen tanto que ver con la congestión como con los patrones de tráfico y volumen. Igualmente el diseño municipal será crucial, pero esto no descarta que sean necesarias reformas a leyes provinciales que permitan activar peajes y fondos federales que puedan ayudar a cubrir los costos de proyectos pilotos. 

El debate de los peajes en Canadá ha sido de vieja data y el más reciente tuvo lugar precisamente en Montreal (el del nuevo puente Champlain). Para los expertos puede que en el país se haya visto, hasta ahora, que los peajes son sólo una fuente de ingresos y no una forma de cambiar patrones de manejo y de fomentar el uso del transporte público. Si se combina esta percepción con la idea de que la construcción de más carreteras ayuda a combatir el tráfico, el problema de la congestión vehicular nunca será resuelto. 

Para los especialistas el poner precio a la congestión es un ejemplo perfecto de medidas ecofiscales, «poniendo un precio al problema, reciclando los ingresos para generar más beneficios económicos».

Como se recordará una de las promesas durante la campaña del nuevo gobierno liberal fue un mayor gasto en infraestructura (para lo que se caerá nuevamente en déficit por al menos tres ejercicios fiscales) y esos planes incluyen al problema del tránsito en las ciudades. 

Para la comisión que elaboró este reporte el poner un precio a la congestión «es el elemento crucial para coordinar un paquete de medidas» que complementen la nueva infraestructura. 

Para ver el reporte completo: aquí.