sábado, 7 de noviembre de 2015

Los contratos de cohabitación

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Actualidad Notarial Portada
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pareja esposos matrimonio

Foto: Flickr – Lee Roberts (flintman45)

¿Cuál es la mejor manera de proteger los respectivos derechos de los cónyuges de hecho que han elegido no casarse?  El Contrato de vida común o contrato  de cohabitación es el instrumento adecuado para crear una adecuada protección, modelada a la medida de cada pareja. Veamos…

LOS CONTRATOS DE COHABITACIÓN

En nuestra entrega anterior nos hemos ocupado de los distintos regímenes matrimoniales y las diferentes consecuencias legales que la elección de uno u otro régimen producen en las obligaciones y derechos de los esposos.

Las personas que viven en unión de hecho, concubinato o que hacen vida común sin estar casadas no tienen por el contrario, ninguna protección legal de sus derechos.

En efecto, la ley ha elegido, por el momento,  no otorgar derechos ni crear obligaciones entre los concubinos. Sin embargo, esta falta de protección legal puede ser suplida por la voluntad de las partes en la relación.

Así, estas podrán crear herramientas legales o contractuales en las cuales instrumenten las obligaciones y derechos de cada uno de los integrantes de la pareja, en diferentes situaciones.

Estos contratos, llamados « contrat de cohabitation », « contrat d’union de fait », « contrat entre conjoints de fait » o « convention de concubinage » podrán prever diferentes escenarios y definir las obligaciones  de los miembros en cada uno de ellos, otorgando protección a sus integrantes, ya sea durante la vida común o a su finalización o ruptura.

Como requisito de validez de todo contrato, los cónyuges deberán ser mayores, aptos y su consentimiento deberá ser prestado de manera libre e informada acerca del alcance y las consecuencias del acto que se aprestan a otorgar.

Veamos cuales serán algunas de las situaciones a los cuales el contrato puede referirse:

  • El reparto de responsabilidades y contribuciones de los cónyuges de hecho durante la vida común;
  • Quien tendrá la guarda de los hijos en caso de ruptura;
  • El eventual pago de una pensión alimentaria para los hijos o para el cónyuge en caso de ruptura, y las modalidades del derecho de visita respecto de los hijos en común;
  • Los bienes y las deudas que cada uno posee al inicio de la vida común;
  • El reparto de los bienes comunes en caso de ruptura;
  • El modo de reembolsar las deudas en caso de ruptura;
  • El reparto de las renta admisible conforme a lo que determine la Régie de rentes du Québec (RRQ) o un régimen complementario de retiro;
  • Les modalidades de revisión del contrato.

El contrato de vida común puede ser hecho y modificado de común acuerdo en todo momento, y si bien puede ser verbal, el contrato escrito facilitará la prueba de las obligaciones contraídas.

Es importante tener presente que como todo contrato, el mismo debe ser hecho teniendo presentes las circunstancias particulares de cada pareja, sus intereses y su realidad. Por ello, es recomendable para su redacción contar con el asesoramiento de un notario o abogado, quien tendrá en cuenta tanto la voluntad de las partes, la protección de sus derechos como que el contenido no contravenga ninguna disposición legal.

Fuente: EDUCALOI

La presente columna es hecha a título general e informativo, sin otra pretensión que la   de ilustrar al lector sobre los aspectos notariales vinculados  al  diario vivir de una persona en la provincia de Quebec. Queda el lector invitado a buscar las respuestas concretas a sus necesidades notariales con el consejo de su profesional de confianza.

NOTARIA Rosana Gabriela BER,

Tel: 514-513-9788- rber@montreal-notaire.com www.montreal-notaire.com