miércoles, 23 de diciembre de 2015

Mis películas favoritas de 2015

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Portada Reflexiones en 35 mm
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Foto: Flickr / Alex (CC)

Foto: Flickr / Alex (CC)

Este ha sido un buen año para el cine, bueno, no excelente. Ya sea desde el punto de vista del cine como industria o del cine como arte, 2015 ha sido saludable.

Como ya señalé en una entrada anterior los dos primeros tercios del año estuvieron marcados por una especie de revancha por parte del público que apoyó de manera inesperada filmes con características que hasta ahora han sido consideradas inferiores por la industria. Ya sea el cine con mujeres como protagonistas enfocado en ofrecer al género papeles e historias fuera del cliché que las define en la que muchos consideran una industria machista (Mad Max: Fury Road, Spy, Trainwreck, Pitch Perfect 2), o en películas con un elenco racialmente variado (Furious Seven, Straight Outta Compton), lo cierto es que la industria fue puesta de cabeza. La tendencia continuó en los últimos meses del año donde hasta ahora las historias protagonizadas por mujeres siguen ganando terreno al cerrarse la temporada de nominaciones que precede a la temporada de premios (Brooklyn, Carol, Room), mientras tanto las historias que tienen como protagonistas a gente no blanca han luchado por mantenerse en forma siguiendo presentes en el panorama (Creed, Concussion).

Lo que este año no trajo fueron filmes de esos que cambian la vida, la estética y la cultura popular, esta situación ha resultado en que no hay consenso en lo que se refiere a las mejores películas del año, solo cabe revisar las listas que bloggers y críticos continúan publicando al cierre del año de los mejores filmes de los últimos 12 meses para darse cuenta que en un año donde hay muchas películas buenas los acuerdos en cuanto a cuál es la mejor no existen.

Yo desde acá me atrevo a nombrar mis películas favoritas del 2015 yal decir favoritas, no quiero decir que son las mejores, solo que son las que he encontrado me han llenado más y que considero han traído más a la mesa a nivel de historia, técnica y estética. Espero disfruten la lista. Ya hablaremos pronto de otras tendencias que han caracterizado el último tercio del año, pero de eso escribiré cuando empiece la temporada de premios en enero.

  • Cinderella. La adaptación del clásico animado de Walt Disney ofreció muy pocas cosas nuevas a nivel de historia, el desarrollo de la historia del príncipe es el más obvio ejemplo, pero fue exitosa en transportar las emociones de la película original y ofreció sin duda uno de los espectáculos visuales más hermosos del año, destaca especialmente el diseño de vestuario por parte de Sandy Powell y el diseño de producción de Dante Ferreti. No siempre hay que reinventarse, a veces solo hace falta redescubrir lo mejor del material original y ser nobles y respetuosos a éste, y es en este sentido en el que Cinderella triunfa.

Cinderella-Critica

  • Anomalisa. Este experimento cinematográfico llevado a cabo por uno de los directores más rebeldes y creativos en la contemporaneidad, Charlie Kaufman, está basado en una obra teatral que el director desarrolló y que era un experimento en sí misma. La pieza quería recrear la sensación de escuchar historias en la radio y se llevó a cabo un par de oportunidades en vivo donde el teatro se mantuvo totalmente obscuro y los actores leían las líneas sin ningún tipo de montaje, solo se escuchaban las voces. Kaufman decidió adaptar el guion al cine, y en lugar de realizarlo con actores de carne y hueso, usó las voces originales y creó todo un mundo con animación en stop motion creada por el codirector del filme Duke Johnson. El resultado es visualmente único, en donde personajes animados reflejan los miedos, alegrías e inseguridades humanas mejor que cualquier otra película del año con actores reales. El encuentro fortuito de un escritor de autoayuda deprimido y una fan en un hotel en una gran ciudad es al mismo tiempo triste, feo, real, duro y hermoso. El filme está lleno de excelentes secuencias, pero quizás la más impresionante es una escena de sexo que es quizás la más honesta que hemos visto en la gran pantalla desde la creación del cine.
  • Creed. En inglés cuando se crea un contenido original basado en historias y personajes preexistentes se denomina spin off, y este es el caso de Creed. Esta es la historia del hijo bastardo de Apollo Creed, un boxeador compañero de Rocky Balboa que aparece en la cinta original, Rocky (1976), y que va adquiriendo importancia en las secuelas de esta historia y finalmente fallece en el ring en Rocky IV (1985). El filme reúne al director Ryan Coogler con la estrella del film que los hiciera famosos a ambos, Fruitvale Station (2013), Michael B. Jordan, quién hace el papel de Adonis, el hijo bastardo de Creed. La película es una historia que combina temas familiares y de identidad con la clásica estructura del cine de deportes, pero que a su vez reinventa los clichés y los hace frescos para una nueva generación. El filme también nos reúne con Rocky Balboa, Sylvester Stallone, quien probablemente ofrece la mejor actuación de su carrera como el retirado boxeador al que la llegada de Adonis le mueve el pasado y le hace cambiar el futuro. Puntos para la música de Ludwig Göransson.
  • Ex Machina. Esta historia de ciencia ficción no solo luce increíblemente hermosa, sino que desarrolla un complejo thriller en el que no sabemos quién es el villano y quién la víctima. Cada secuencia juega con nuestra preconcepción de las estructuras clásicas de thrillers y ciencia ficción del cine norteamericano y nos manipula de manera que cuando se revela el final quedamos en estado de shock. Cabe mencionar que los tres actores protagonistas de la cinta han sido la revelación del año, Alicia Vikander, Oscar Isaac y Domhnall Gleeson, han estado en todas partes durante 2015, Vikander produjo otro gran papel en The Danish Girl, Gleeson fue visto en Brooklyn y él junto a Isaac son parte del elenco de Star Wars: The Force Awakens.
  • Grandma y Mistress America. Ambas películas independientes tienen los guiones más originales y divertidos del año y ambas películas tiene como protagonistas a dos de las mejores actrices de comedia de todos los tiempos. Grandma, escrita y dirigida por Paul Weitz, nos ofrece uno de los mejores papeles de Lily Tomlin en toda su carrera como una abuela lesbiana (Tomlin es homosexual en la vida real y es la primera vez que tiene un papel de esta naturaleza) que en el transcurso de un día debe encontrar dinero para ayudar a su nieta a realizarse un aborto, a pesar de que suena dramático, la película es todo un placer. Mistress America nos ofrece otra joya venida de las mentes de su protagonista Greta Gerwig y del director Noah Baumbach quienes escribieron el guion en conjunto y quienes son pareja en la vida real. Con este filme Gerwig y Baumbach se alejan del mundo de Woody Allen con el que han sido comparados previamente y finalmente encuentran su propia voz, especialmente en el segundo acto en el que todos los personajes se encuentran reunidos en una mansión. Se trata de una absurda, real, inteligente y extremadamente divertida cinta.
  • Spotlight. Ya he escrito una reseña de este filme acá, pero puedo resumir que Spotlight es probablemente una carta de despedida a una profesión que está desapareciendo como la hemos conocido hasta ahora, el periodismo de investigación, y es por extensión, probablemente, de las últimas películas que cuentan este tipo de historias en las que un grupo de periodistas luchan por revelar la verdad sobre un tema escabroso que ha sido mantenido escondido por los líderes de las estructuras que sustentan nuestras sociedades. Excelente.

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  • The Clouds of Sils Maria y The Assasin. Okey, estas películas son joyas cinematográficas por mérito propio, ambas películas fueron dirigidas por dos de los directores contemporáneos más importantes, en el caso de Clouds se trata de Olivier Assayas, y Assasin, por Hsiao-Hsien Hou. Ambas películas me afectaron de manera profunda y ofrecen acercamientos estéticos únicos, ambas son clásicos inmediatos. Clouds, con un elenco fantástico encabezado por Juliette Binoche, Kristen Stewart y Chloë Grace Moretz, es una historia que dobla la realidad de manera como lo hace un sueño y tiene el guion sumamente interesante que se refiere constantemente a la era de fama vacía en la que vivimos, una crítica sobre el arte hecha arte. The Assasin es un homenaje al género wuxia, en el que una princesa convertida en asesina debe enfrentarse a su pasado en medio de un juego de intereses políticos en el lejano pasado chino. La película es un espectáculo sensorial, mucha gente se quejó de que la historia no era clara, pero hasta cierto punto ese es el objetivo, el espectador debe poner empeño en construir la historia en su cabeza, y si sabe algo de historia china, pues mejor.
  • Amy y What Happened, Miss Simone? Dos documentales sobre dos de las mejores cantantes de jazz y soul de la historia. La vida y obra de Amy Winehouse y Nina Simone son reconstruidas en todo su trágico esplendor en estos dos filmes, el primero dirigido de manera original por Asif Kapadia, del que ya hablé en una entrada anterior, y el segundo por Liz Garbus. Estas entregas devuelven las letras de las canciones a sus creadoras y les permiten hablar desde la muerte sobre temas como la fama, la familia, la felicidad, enfermedades mentales y vicios, y sobre todo sobre la soledad.

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  • Bridge of Spies, Youth, Steve Jobs. He decidido poner estos tres filmes juntos por varios motivos, primero porque en la lista son los únicos filmes con enfoques netamente masculinos, luego por su eficiencia en cuanto a narrativa – los tres filmes cuentan profundas historias usando solamente un puñado de protagonistas – y finalmente las tres cintas hablan de hombres extraordinarios que no pertenecen a la sociedad, sino que la han determinado, ya sea en la ficción (Youth) o en la realidad (Bridge of Spies y Steve Jobs). Otro detalle, estos filmes han sido dirigidos por tres de los mejores directores de la historia, respectivamente Steven Spielberg, Paolo Sorrentino y Danny Boyle. En el caso de Bridge, la historia de un abogado que en el comienzo de la Guerra Fría es destinado a defender a un espía ruso y luego a intercambiarlo por un prisionero norteamericano, Spielberg ofrece una de las cintas más delicadas y emocionantes del año, la riqueza en detalles y la escogencia del acercamiento a la historia habla de puro amor al arte de hacer películas, ya sea en secuencias sutiles como la salida de una corte donde lo que se observa son las piernas de los actores mientras caminan sobre los bombillos rotos de los flashes de los fotógrafos, o en las secuencias donde se observa la rápida construcción del muro de Berlín y cómo la gente común reacciona a esta atrocidad, Spies es sin duda un gran filme lleno de detalles y un aire fresco sobre un género que ha sido devorado por la acción, el cine de espías. Youth es otra obra maestra, especialmente en el aspecto visual, es más que nada una reflexión sobre envejecer y el legado que hemos de dejar. Harvey Keitel y Michael Caine son respectivamente un director de cine y un compositor de música clásica que están pasando una temporada en un spa en Suiza, el viaje que se supone debe ser para descansar ofrece un problema tras otro para los mejores amigos, problemas familiares, solicitudes de la reina de Inglaterra, y compromisos profesionales obligan a este dúo a enfrentarse a la dura realidad de haber sido y a la ansiedad que esto genera. No se pierdan la rápida pero rotunda aparición de Jane Fonda. Steve Jobs es un festejo de su escritor, el gran Aaron Sorkin, y como tal está estructurada alrededor del guion que es el verdadero protagonista del filme. Al mejor estilo teatral tres actos están marcados en tres de los momentos más importantes en la vida del fundador de Apple, Steve Jobs, que son el lanzamiento de la computadora Macintosh, el lanzamiento de la fallida NeXT, y finalmente el lanzamiento de la iMac. Durante los minutos previos a cada lanzamiento Jobs debe debatir temas como la familia, la fama, el ego, la humanidad y la tecnología. Con un elenco impecable encabezado por Michael Fassbender, Kate Winslet y Jaeff Daniels, Steve Jobs es una clase magistral de dirección, escritura, edición, historia contemporánea y mercadeo.
  • Brooklyn. Esta película tiene la cualidad de referir temas universales a través de una historia íntima, donde somos testigos de los cambios ocurridos en la vida de una joven mujer irlandesa al mudarse a la Nueva York de los años cincuenta y transformarse de una chica tímida una mujer con aspiraciones y segura de sí misma. La historia se centra en las experiencias de Eilis, interpretada por la siempre sorprendente Saoirse Ronan, y su experiencia como inmigrante, pero suma un elemento que hace la historia aún más rica cuando Eilis debe regresar a Irlanda debido a una tragedia y se ve entonces forzada a decidir entre su nueva vida y su vida pasada, ambas representadas por intereses amorosos. En Nueva York la espera el honesto y soñador italiano Tony, interpretado por el encantador Emory Cohen, mientras que en Irlanda el heredero y respetado Jim (Domhnall Gleeson) está en la búsqueda de una esposa y a puesto sus ojos en Eilis. La película está llena de hermosos momentos; cuenta con un inteligente guion y tiene mucho más humor que el esperado en un drama, además luce hermosa. El detalle de que Eilis repite prendas de vestir me pareció particularmente encantador, y es un ejemplo de la magia de este film, Eilis repite ropa, extraña a su familia, va a clases, aprende a comer espaguetis, tiene su primer trabajo, al final, todos hemos pasado por lo mismo. La historia contada en Brooklyn, tiene un poco de todos nosotros, es un filme pequeño y universal al mismo tiempo.
  • Mad Max: Fury Road. La primera vez que escribí sobre este filme fue en mayo y desde entonces Mad Max no ha hecho sino hacerse más y más presente en mi cabeza. El verano pasó y ninguna película por más efectos especiales que haya tenido ha podido superar la energía visual y física que despliega esta cinta. Apoyada en una historia extremadamente sencilla (rebeldes buscan un punto de destino específico y son perseguidos por villanos, el destino ha desparecido y deben volver al punto de partida) el director George Miller apoyado por actuaciones estelares, y muy cortas de palabras, de Charlize Theron y Tom Hardy, ofrece una experiencia fílmica como pocas, o mejor dicho, como no se ven más en nuestros días en el que las cintas de acción están llenas de efectos creados en computadores. En este caso no es acerca de emociones, es acerca de la acción. Después de pensar mucho en el filme por todos estos meses he llegado a la conclusión de que Mad Max tiene características mitológicas en el que una historia relativamente sencilla está llena de alegorías, héroes y villanos, y de lecciones cotidianas, pero al mismo tiempo es tan grande como la vida en cuanto a energía, acción y aventura.

Mad-Max

  • Inside Out. El director Pete Docter le ha devuelto la gloria a Pixar. Inside Out, al igual que los dos previos trabajos de Docter como director, Monsters, Inc. (2001) y Up (2009) reboza de imaginación e ideas únicas que combinan temas sumamente humanos (crecer, confiar, crear amistades, entender a los que nos rodean, ver más allá de las apariencias y sobre todo vivir aventuras) con visuales impactantes y, lo más importante, con un gigantesco corazón que termina con una lección que va más allá de qué es bueno y qué es malo. Inside Out es una película épica sobre uno de los viajes más importantes en la vida de los personajes principales, que no son humanos ni monstruos, son emociones. El set de la película es la cabeza de una niña preadolescente que es obligada a dejar su feliz vida de pequeña ciudad cuando su familia debe mudarse a la gran ciudad por motivos de negocios. Este hecho pone a las emociones que viven dentro de Riley, la niña, en un torbellino cuando deben afrontar los cambios que ocurren en el entorno al mismo tiempo en el que Riley está dejando atrás su infancia para convertirse en una joven mujer. Las emociones mostradas en la película son Disgust, Anger, Fear, Sadness y Joy, pero son Sadness (Phyllis Smith) y Joy (Amy Poehler) las verdaderas protagonistas de esta historia. Alegría (Joy) detesta a tristeza (Sadness) por considerar que no hace más que arruinar todo lo que la primera logra, esta tensión es puesta a prueba cuando ambas emociones se ven perdidas en los confines de la cabeza de Riley y deben emprender una aventura para regresar al centro de comando de las emociones para evitar que Riley escape de su casa. El mundo creado por Docter y su equipo (especialmente impactante es la música del compositor Michael Giacchino) es grandioso, lleno de ideas, de colores y de elementos que nos definen como humanos. Detallar este épico esfuerzo fílmico tomaría párrafos y párrafos y resumirlo sería un crimen, así que es mejor que diga que pocas películas en la historia han logrado hablar con tanta madurez, encanto y honestidad sobre lo que nos define como humanos partiendo de lo más básico: reír y llorar.
  • Carol. Hay puntos en la historia en que dos o más artistas se reúnen en un momento específico en el que la sintonía de las ideas y el trabajo duro dan como fruto una pieza única y fundamental, este es el caso con Carol. El afamado director Todd Haynes, quien ya ha hecho entrega de piezas maestras como Far from Heaven (2002) y I’m not there (2007) se une a Cate Blanchett, quien no solamente protagoniza este filme sino que es también productora, y se basan en una novela de la revolucionaria autora Patricia Highsmith (1921 – 1995), cuyas piezas han alimentado el cine desde mediados del siglo pasado con títulos como Strangers on a Train (1951), The American Friend (1977), The Talented Mr. Ripley (1999) dirigidas respectivamente por Hitchcock, Wenders y Minghella, cuyo contenido es adaptado a la gran pantalla por Phyllis Nagy, y juntos construyen un elenco en el que destacan Kyle Chandler, Sarah Paulson y en el que brilla Rooney Mara, para entregar un filme que no puede ser menos que estelar. Es una experiencia fílmica completada por nombres como Sandy Powell como creadora del vestuario, también responsable por el hermoso despliegue visual en Cinderella, y música de Carter Bornwell, constante colaborador de los hermanos Cohen. La historia sigue un par de meses en la relación entre dos mujeres en los años cincuenta, una casada, rica, de clase alta y la otra una joven, curiosa y bohemia. De más está decir que en este periodo de la historia una relación de este tipo vería muchos obstáculos, pero a pesar de que la historia es interesante y hasta cierto punto rebelde, lo que destaca del filme es la atmosfera, es la relación íntima que se va desarrollando con lo que se está viendo en la pantalla que es más que seguir el romance o querer que las protagonistas terminan juntas, tienen que ver con un ritmo en el que una vez que se entra en sintonía es magnético. Gran parte de este logro está en el impresionante despliegue actoral de parte de Blanchett y Mara quienes ofrecen capas y capas de emociones con solo una mirada o un gesto. Es Carol el filme con el Hynes se gradúa de artista y ser testigos de este paso es un placer para los sentidos, el cerebro y el alma.