viernes, 15 de enero de 2016

Maduro decreta emergencia económica en Venezuela: el país con la mayor inflación del mundo

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El Mundo
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Foto: Flickr / DerMikelele (CC)

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Este viernes 15 de enero fue un día noticioso para Venezuela. Al mediodía, los venezolanos conocieron que el gobierno de Nicolás Maduro decretó una emergencia económica que deberá ser aprobado -o no- por la Asamblea Nacional, ahora bajo el control de la mayoría opositora. 

Paralelamente, el Banco Central de Venezuela (BCV) dio estadísticas de los resultados económicos del país, algo que no hacía desde hace casi un año (febrero de 2015), corroborando que no sólo que este país suramericano registró en 2015 la inflación más alta del planeta, sino la profunda caída que experimenta su economía, que comenzó incluso antes de que cayeran los precios del petróleo y se profundizó considerablemente en los primeros tres trimestres del año pasado.

Todo esto ocurrió horas antes de que el presidente Maduro diera ante la Asamblea Nacional su mensaje anual a la nación, bajo la Memoria y Cuenta del Ejecutivo.

Sobre el decreto de emergencia económica

Tal como lo señala José Ignacio Hernández G. en el portal Prodavinci, la emergencia económica está contemplada entre una de las formas del estado de excepción previstas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Explica el especialista que esta medida es un «supuesto estado de excepción, conocido también como ‘restricción de garantías constitucionales'».

El experto explica que este decreto, como todos los estados de excepción, permite al Gobierno venezolano establecer medidas equivalentes a la ley, de tal manera de regular derechos fundamentales cuyas garantías han sido restringidas. «Esto quiere decir que el Decreto de emergencia económica, al restringir la garantía de los derechos económicos, permitirá al Gobierno dictar medidas equivalentes a la Ley, por ejemplo, para establecer controles administrativos».

Es precisamente más controles -y mayor discreción- lo que otoga al Ejecutivo lo previsto en el decreto número 2.184, publicado ya en Gaceta Oficial y que fue leído por el nuevo ministro de Economía venezolano, Luis Salas. En el decreto se mantiene el discurso del gobierno venezolano sobre la «guerra económica» como causante de la crisis que vive el país petrolero, en el que buena parte de su población se mantiene haciendo filas para poder comprar medicamentos y alimentos, mientras enfrenta la mayor inflación del mundo.

Las medidas previstas:

  1. El Estado de Emergencia nacional permitirá mitigar los efectos de la inflación “inducida”, el valor ficticio de la divisa y el estado de escasez de los bienes y servicios, así como atacar la situación de la guerra petrolera.
    El Ejecutivo podrá dictar las medidas de la siguiente naturaleza:
  2. Disponer de recursos presupuestarios de 2015 para pagar la inversión social, financiamiento para la infraestructura productiva y abastecimiento de alimentos y productos básicos.
  3. Asignar recursos extraordinarios a órganos de la Administración Pública en salud, educación, alimento y vivienda.
  4. Implementar medidas especiales de aplicación inmediata para paliar la situación económica.
  5. Disponer de trámites para la exportación e importación a fines de hacer estos procesos más expeditos.
  6. Implementar medidas especiales para agilizar el tránsito de mercancía, pudiendo desaplicar ciertos procesos y normas legales que los retrasan.
  7. Dispensar de los trámites cambiarios a órganos del Poder Público y empresas privadas a los fines de agilizar las importaciones.
  8. Requerir a empresas incrementar niveles de producción y abastecimiento. Adoptar medidas para asegurar el acceso de la población a bienes y servicios necesarios (alimentos, medicinas y otros), podrá requerir de las personas naturales y jurídicas propietarias de medios de transporte, canales de distribución, mataderos, bienes muebles y demás medios necesarios para lograr estos objetivos.
  9. Adoptar medidas necesarias para estimular inversión extranjera e importaciones.
  10. Desarrollar y proteger el sistema de misiones y grandes misiones socialistas.
  11. El Presidente podrá dictar cualquier medida de orden social de conformidad con los artículos 337, 338 y 339 de la CRBV, con la finalidad de resolver la situación extraordinaria actual. Las medidas adoptadas estarán orientadas a garantizar el derecho y buen vivir.
  12. Los Ministerios en materia económica y financiera podrán efectuar las coordinaciones con el BCV a fines de establecer límites máximos y mínimos para la emisión de moneda nacional en efectivo, así como restricciones a operaciones financieras.
  13. Los Poderes Públicos, órganos de seguridad y Policía Nacional Bolivariana están obligados a colaborar con el cumplimiento del decreto.
  14. Se convoca a comunas y demás organizaciones de base a trabajar en contra de factores internos y externos que van en contra de la Revolución Bolivariana.
  15. El decreto será remitido a la AN a los fines de que sea aprobado.
  16. El decreto será remitido al TSJ para que se pronuncie sobre su constitucionalidad.
  17. El decreto tendrá una duración de 60 días, prorrogables por otros 60 días.
  18. El decreto entrará en vigencia el día 15 de enero de 2016.

Sobre las cifras dadas por el BCV

En un comunicado de prensa emitido por el instituto emisor venezolano, en el que se mantiene el discurso de la guerra económica impulsado por el propio gobierno, se informó también este viernes que Venezuela tuvo una inflación anualizada, a septiembre de 2015, de 141%. El número confirma que la nación suramericana mantiene el récord de tener la inflación más elevada en todo el mundo.

El banco central también informó que el alza de los precios en Venezuela fue de 108,7% en los primeros nueve meses del año.

El gobierno -y el instituto que tiene una función técnica- insiste en que la inflación es inducida en el marco de la «guerra económica» emprendida por los empresarios venezolanos. Esto a pesar de que el país viene viviendo los resultados de un modelo de controles (de cambio y de precios) y de expropiaciones, que ha llevado a una disminución considerable del aparato productivo y una mayor dependiencia de la venta del petróleo. En la actualidad de cada 100 dólares que ingresan al país, más de 95 provienen del crudo. 

No se puede dejar de mencionar en este punto que la ralentización de la economía venezolana comenzó previo a la caída de los precios del petróleo en los mercados internacionales (caso contrario a lo que viene pasando en Canadá, por ejemplo). Según las mismas estadísticas oficiales, el PIB se contrajo 3,9% en el año 2014, cuando aún los costos del crudo se mantenían elevados. Claro está, con una cesta petrolera por debajo de los 30 dólares por barril, la crisis se ha profundizado, precisamente por la alta dependencia del sector energético que vive el país, a pesar de varios proyectos como «la siembra del petróleo» que se han promovido desde la era de Hugo Chávez y que se han mantenido como promesa durante la gestión de su delfín, Maduro.

Sobre los resultados económicos, el BCV informó que el «PIB registró una disminución de 7,1% durante el tercer trimestre de 2015, con respecto al mismo período del año anterior, con caídas significativas en sectores claves como manufactura (12,9% en el sector privado) y construcción (20,2%) y hasta en industrias que durante el periodo de «transición al socialismo» llegaron a tener crecimientos de hasta 30% anuales, como el financiero y de seguros. 

Twitter: @GAbAguzzi gaguzzi@noticiasmontreal.com