domingo, 12 de junio de 2016

¿Qué harías si ganas la lotería?

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Entre Fronteras
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Lotto MaxFoto: Facebook - Lotto Max

I.

La pregunta parece apropiada para animar una sobremesa, sin embargo fue el abreboca, en una reciente cena familiar. La discusión saltó a primer plano, tras el hecho que yo venía de comprar un billete del LottoMax.

Cada uno de los 6 comensales presentes, a su turno, fueron respondiendo a la pregunta, con tal seriedad y sensatez de razonamiento en cuanto a la utilización del dinero, que daba la impresión que ya estábamos repartiéndonos “la cochina”.

Aquel viernes de nuestra cena, LotoMax rifaba si mal no recuerdo, algo más de 30 millones de dólares. Tratándose de un monto así alucinante, los comensales se explayaron en generosidades y prorrateos, conscientes que más dinero, más opciones.

Estuvimos de acuerdo que la primera cosa por hacer con el dinero era cubrir los déficits personales que para el momento pudiera tener cada quien, ya sea en cuanto a vivienda, renovaciones, educación, salud, vestido, etc. Después de eso, la mayoría quería destinar otra proporción del tesoro para viajar. Al parecer el deleite de recorrer el mundo, es un objetivo casi generalizado de la gente.

Pero no todo era pensar en el beneficio personal. Los consultados coincidían en que era importante donar una parte del “pote”, ya sea para familiares, amigos o terceros. Pero nadie quería hacerlo a través de las fundaciones u organismos sin fines de lucro. En particular subrayé la coincidencia, ya que me parece que en Canadá hay un “exceso” de esas organizaciones. Todo el mundo quiere tener su fundación, pero éstas, según mi percepción y salvo excepciones, se inflan de una burocracia que se consume gran parte de los dineros, y a la postre lo que llega a los necesitados puede ser que no sea lo esperado.

Los comensales también concordaban en apartar una porción de la torta para apoyar la iniciativa emprendedora, financiando proyectos que luzcan interesantes, útiles y rentables.

A  estas alturas, si bien se había hecho una importante repartija, el grueso del capital quedaba aún por colocar. La verdad es que ya no había tiempo para parloteos porque la cena estaba servida, y porque el asunto no es algo que se pueda resolverse en un santiamén.

II.

Tratándose de dinero caído del cielo, como lo es la lotería, la gente puede no mesurar el alcance de ese prodigio. Son numerosos los casos de ganadores de lotería que lo han perdido todo, a la vuelta de poco tiempo, y hasta han quedado endeudados. Algunos porque se dedicaron a vivir la vida loca y a gastar a manos llenas, hasta quedar como el hijo pródigo, y otros porque hicieron malas inversiones, o siguieron malos consejos, o fueron demasiados generosos, o se metieron en más cosas de las que podían.

Al respecto, el Journal de Montreal, en una crónica del 5 de marzo de este año, reseñaba que una familia de Terrebonne que ganó más de un millón de dólares, ahora vive de la ayuda social; que un miembro de las comunidades originarias de Obedjan, que ganó 2,3 millones de dólares, vive hoy en la pobreza; que un hombre de Prévost, aunque tal vez no perdió su fortuna, perdió a sus amigos que se alejaron de él; y que otro se refugió en el campo, tras gastarse todo su dinero en excesivas generosidades.

Para generosidades está como ejemplo Tom Crist, ciudadano de Alberta, quien en el 2013 ganó la suculenta suma de 40 millones del LottoMax. Este hombre, que por lo visto no jugaba por necesidad, sino por amor al arte, decidió que va donar todo el dinero del premio a instituciones caritativas, porque según dice no lo necesita, ya que tiene una buena pensión de retiro.

No podemos dejar de lado en esta historia el caso de la familia Lavigueur. Una familia pobre de Montreal, que vivió una historia entre rocambolesca y trágica, que empezó cuando el padre, Jean-Guy, pierde su cartera donde tenía el billete ganador del 6/49, pero que fue encontrada por un tal William Murphy, de Vancouver, quien lo devolvió aún sabiendo que en su interior estaba el billete premiado y que además no estaba firmado. Por fin, Jean-Guy, el padre de la familia, cobró los 7.650 267 dólares, el 2 de abril de 1986. Todos los miembros de la familia, incluyendo el honesto Murphy, recibieron parte del dinero, menos una de las hijas, Louise, debido a que “no participó en la compra del billete”. Louise emprendió contra su familia una batalla legal para que le reconozcan parte del pote. De nada sirvió, porque Louise Lavigueur, murió a los 22 años víctima de una crisis cardiaca, en 1991. Jean-Guy, el padre, murió en el 2000 a los 65 años de edad, y uno de los dos hijos, Michel, fue encontrado ahorcado el 2004, cuando tenía 32 años.

Como bien dicen “el dinero no garantiza la felicitad”.

III.

Hay muchos mitos sobre el dinero y sobre los que lo tienen. En primer lugar diría que hace ya bastante tiempo, tener uno, dos o tres millones de dólares, ya no te garantizan entrar al mundo de los millonarios. Por tanto, no puedes imitar la vida que se cree que viven todos los ricos, llenas de lujos y excesos, porque puedes caer en la ruina.

Es muy común la frase: “si me gano la lotería no trabajo más”. Cuidado, puede ser lo contario, y además vas a tener que enfrentar una enorme cantidad de situaciones desconocidas, muchas de ellas desagradables. Cuando tienes dinero, te salen familiares y amigos de donde no lo te lo imaginas. Algunos exigiéndote, otros tentándote. Todos quieren una parte de tu dinero, como si les perteneciera. Cuando vas al banco ya no serás el ilustre desconocido, ahora desde el cajero hasta el gerente te van a invitar con mucha cortesía, pero con insistencia, a que coloques tu dinero con ellos y te vivirán proponiendo citas con consejeros. Las tarjetas de crédito te lloverán. Si vas a comprar un carro, por qué llevarte el más barato, si no es un Maybach, un Ferrari, o un Lamborghini, por que pueden parecer exagerados para esta sociedad, por lo menos llévate un Mercedes; y por qué uno, llévate dos o más, según la estación. Para comprar tu nueva casa y equiparla será todo un acontecimiento complejo. Mientras estás haciendo esto, el Estado te estará vigilando, si bien no reclama “su parte” al comienzo, porque la lotería está exenta de impuestos, lo hará en cuanto empieces a gastarlo, o cuando empieces a recibir renta por tus inversiones. No te extrañe si te asignan un funcionario para llamarte, o llamar a tu contable, para chequear cuentas, anticipos, retenciones, etc.

Algunos dicen: “si llego a ser rico, no voy a cambiar”. Es una buena intención, pero tú ya cambiaste en cuanto pasas a otra categoría; y si tu no lo crees, los demás te van hacer sentir la diferencia. A menudo y si quieres conservar tu dinero, tendrás que decir “no”, y eso te traerá alejamiento de amigos o familiares, que te criticarán por “egoísta”. Quizá seas el blanco de críticas, ya que no sé por qué razón, la percepción de la gente respecto a los ricos, es usualmente negativa; igualmente hay cierta prensa, que no ahorrará espacio para comentar si se te ocurrió decir o hacer algo fuera de tono. Tendrás que invertir en seguridad, por razones obvias, y porque en ciertos casos serás como una star del espectáculo.

Desde luego que si no quieres complicarte la vida con sofisticadas maneras de administrar y gastar tu dinero, y además ahorrarte en parte los desagradables escenarios descritos antes, puedes optar por cualquiera de estas vías de escape: 1) Regalas toda tu fortuna, como hizo el señor Crist, y aunque tus familiares te lo recriminen toda la vida; 2) lo gastas todo en una eterna noche de juerga hasta quedar seco, pero recuerda nada de remordimientos; 3) optas por la juiciosa alternativa de invertir tu dinero en productos financieros tradicionales, como el ahorro o el plazo fijo, con muy bajos intereses, pero apartado de los sobresaltos que tendrías si los colocas por ejemplo en la Bolsa. Si no eres ambicioso, un 2% de 30 millones te reportarán 50 mil mensuales, y aunque tengas que entregarle a Revenu Québec y a la Agence du revenu du Canada, el 50 %, te quedarán 25 mil, que no están del todo mal, ¿verdad?

Por esto, y a pesar de los demoledores comentarios, sigo apostando a la lotería.

Víctor Hugo Ortiz
victor@noticiasmontreal.com

Economista de formación y periodista de vocación. Estudió en Chile, Perú y Venezuela. Trabajó en los periódicos La Gaceta y La Industria de Perú y colaboró para los diarios La Prensa de Perú ...

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