jueves, 24 de enero de 2019

Educación continua: validar credenciales o cambiar de carrera es posible en McGill

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El aprendizaje continuo es parte de la vida moderna. Las tendencias cambian, la evolución es constante. En estos tiempos el cambio es una de las realidades más certeras.

Y el cambio es parte fundamental de la vida de un nuevo inmigrante. No sólo se cambia de espacio geográfico. Emigrar se traduce en un cambio de perspectivas, en una ampliación de horizontes, en una búsqueda por ser parte de la sociedad que da la bienvenida.

Afortunadamente, los nuevos residentes de Quebec cuentan con diversas herramientas para enfrentar esos cambios, que plantean un reto personal y profesional desde el momento en el que se hace el landing.

Una de esas herramientas es la educación continua, siendo la Universidad McGill -y todo su prestigio- uno de los centros académicos que ofrece certificados y cursos de diversas duraciones y con variados modelos, que se adaptan a esta nueva realidad.

¿Validar credenciales? ¿Cambiar de carrera? Todo es posible en un mismo lugar

En la Escuela de Educación Continua de la Universidad McGill un nuevo residente de Quebec podrá encontrar una variedad de opciones de cursos que le permitirán tener las credenciales para enfrentarse al mercado laboral de la provincia, un paso fundamental no sólo para garantizar la estabilidad personal sino para una mejor integración a la nueva sociedad.

De hecho, es común que esta escuela sea el primer punto de contacto entre el nuevo residente y Montreal. Esto debido a los cursos de francés e inglés que ofrece la institución.

Pero las opciones van más allá de los idiomas. La escuela cuenta con profesionales que pueden orientar a los inmigrantes de tal manera de que estos tomen el camino idóneo para lograr sus objetivos profesionales y laborales.

Bien es sabido que el emigrar plantea dos oportunidades básicas para el grueso de quienes viven esta experiencia: el validar sus credenciales, tomando cursos o certificados en su área profesional; o cambiar de carrera.

La buena noticia es que ambas opciones son posibles en la Escuela de Educación Continua de McGill y que, en el caso de que tenga dudas al respecto, en la propia escuela encontrarán personal capacitado que le darán una atención personalizada para definir cuál es la mejor ruta a seguir.

Foto: Cortesía

“Como una inmigrante entiendo el reto que representa entrar al mercado laboral, particularmente en Quebec», explica la doctora Carola Weil, decana de la Escuela de Educación Continua de la Universidad McGill. «Nos enorgullecemos con la preparación que damos a los inmigrantes, no sólo en los programas de idiomas, sino también en la forma cómo los orientamos para que obtengan las credenciales necesarias para el contexto actual.  Es común que un inmigrante que ya era un profesional en su país de origen -por las restricciones de las órdenes profesionales de Quebec- tenga que empezar de cero. Pero también puede venir a la escuela y obtener las credenciales necesarias para ser reconocido y poder seguir trabajando en su profesión”.

Weil también recuerda que, para algunos, el emigrar representa una oportunidad idónea para cambiar de carrera. “Así que ofrecemos orientación para esa transición, con un acercamiento muy personalizado. Los ayudamos a pensar qué tipo de empleo quieren, ayudándolos a encontrar las redes de contacto necesarias. Recordemos que en estos días no se trata sólo de qué sabes sino a quién conoces. Cuando vienes a una institución de primera como McGill vas a obtener una gran red de contactos. Todas estas son formas en las que podemos ayudar a alguien a encontrar su camino en Quebec y en Montreal”.

Más que un salón de clases

Tomen en cuenta que en esta escuela los procesos se separan un poco del aprendizaje tradicional, lo que hace la experiencia más rica. Weil explica que los estudiantes, que pueden tener entre 18 y 80 años, tienen la oportunidad de recibir una educación experiencial que los llevará más allá de la teoría.

“Servimos a cada segmento de la población, sobre la base de las necesidades que tienen, pero en una forma que es práctica y que está conectada con los empleadores, la sociedad y las necesidades de la sociedad”, indica la decana, agregando que en la actualidad casi 10%  de los estudiantes son de origen hispano, siendo este el grupo más grande de inmigrantes (que no tienen el francés o el inglés como lengua materna) que tiene la escuela.

Para Weil este tipo de educación sentará las bases del futuro. “De alguna forma no sólo ofrecemos educación vocacional, no ofrecemos sólo educación técnica. Ofrecemos entrenamiento; cómo expandimos nuestra mente. Queremos preparar a nuestros estudiantes, no sólo para los empleos de hoy, sino queremos que estén listos para el futuro. Es posible que no sepamos incluso cuáles son esos empleos, pero con el tipo de aprendizaje que tendrán aquí en la escuela les daremos las herramientas que necesiten para pensar de forma crítica, para hacer preguntas, para encontrar la información que necesitan, así que incluso si hay cambios, sabrán cómo llevar ese cambio y adaptarse”.

Mejorar el idioma y seguir ascendiendo

Juan Fernando Hernández está realizando el curso de francés para Comunicación Profesional. De profesión administrador y con dos años en Montreal, Hernández trabaja actualmente como analista de base de datos y de información en el CHUM. En México, su experiencia siempre estuvo vinculada al sector salud.

Decidió hacer el curso de francés para Comunicación Profesional no sólo porque le está ayudando a mejorar su francés, sino porque le está dando herramientas que aplica en su trabajo día a día.

Aunque reconoce que sus capacidades van más allá que la labor que realiza en estos momentos, Hernández sabe que va por el camino para lograr sus objetivos.

“Elegí McGill porque desde hace mucho tiempo había visto el reconocimiento que tiene la universidad a nivel global”, asegura.

Su certificado es de casi un año. Trabaja de día y estudia por las noches. Reconoce que está cansado, pero asevera que “son más las ganas que traigo”. Su satisfacción es plena en la escuela y no duda en recomendarla.

“Una inversión que se va recompensar en el futuro”

María Bello es de origen colombiano. Vino a Montreal como estudiante internacional, interesada precisamente en uno de los cursos intensivos que ofrece la escuela.

Su experiencia la describe como útil y gratificante y asevera que la inversión realizada se recompensará en el futuro.

Bello quería reforzar sus conocimientos en el campo de las Relaciones Públicas y las Comunicaciones. “No encontraba ningún programa que me ayudara a reforzar mis conocimientos. Cuando lo encontré no lo dudé. Apliqué desde Colombia”.

Hizo entonces un curso intensivo de un año. Además de la red de contactos que estableció, Bello asevera que lo que más disfrutó fue precisamente el aprendizaje experiencial. “Me gustó porque me permitió trabajar con clientes reales”.

Quienes deseen más información sobre las oportunidades de cursos y certificados que podrán encontrar en la Escuela de Educación Continua de la Universidad McGill pueden visitar este enlace o pedir más información a través del teléfono 514-398-6200.

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Este es un artículo patrocinado por la Escuela de Educación Continua de la Universidad McGill.

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