Miércoles, 1 de febrero de 2012

Canadiense detenida en México por caso de familiares de Gaddafi dice que fue torturada

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Canadá
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Canadiense detenida en México por caso de familiares de Gaddafi asegura que ha sido torturada

Una mujer canadiense que fue llevada a prisión en México, por presuntamente participar en una conspiración para llevar a miembros de la familia del exdictador libio Muammar Gaddafi a ese país, dijo que fue torturada y abusada durante los tres meses que estuvo en custodia.

En una carte de seis páginas obtenida por CBC News, Cyndy Vanier dijo que desde el pasado 10 de noviembre ha recibido abusos tras ser detenida en Ciudad de México.

Un juez mexicano ordenó este martes en la noche que Vanier y otros tres acusados sigan en prisión por 10 días más mientras las autoridades deciden si recibirán cargos. El grupo ya ha permanecido detenido durante 80 días bajo “arresto preventivo”, mientras las autoridades investigan lo que denominan como un complot internacional para forzar documentos y llevar a México a los miembros sobrevivientes de la familia Gaddafi.

El ministro de Interior, Alejandro Poire acusó a Vanier en diciembre pasado, por haber participado en el complot.

Los otros acusados son:

-Gabriela Dávila Huerta: mexicana que vive en Estados Unidos.

-Pierre Christian Flensborg: un danés.

-José Luis Kennedy Prieto : mexicano.

Violencia legal y abusos

Vanier, originaria de Mount Forest, Ontario, se sentó en enero con miembros de una organización de derechos humanos mexicano y usando una computadora con teclado en español, escribió una lista de abusos que dice le fueron perpetrados y que algunos han sido verificados por el Departamento Canadiense de Asuntos Exteriores.

En el documento obtenido por CBC News, Vanier recuenta cómo ella y su esposo viajaron a México en otoño para comenzar unas vacaciones de seis meses, en un apartamento del cual es dueña, ubicado en Bucerías. En julio pasado, viajó a Libia por una misión de SNC-Lavalin, una gran firma de ingeniería montralesa.

Explica que viajó a Ciudad de México a comienzos de noviembre por encuentros de trabajo y así conocer a un cliente para un potencial proyecto de purificación de aguas.

Mientras se encontraba cerca del Hotel St. Regis, fue rodeada por 12 hombres y mujeres en trajes que le decían si su nombre era Cynthia Macdonald.

“Estaba asustada y confundida. Mi amiga Gaby (Gabriela Dávila Huerta) les preguntaba de qué se trataba todo eso porque yo no hablo español”, dice Vanier en la carta. “Pensé que estaba siendo secuestrada. Luego pidieron que fuera con ellos hasta la estación de policía para un interrogatorio”.

Vanier dice que fue aislada por horas sin siquiera poder ir al baño y le fue negada la oportunidad de hacer una llamada telefónica a un abogado a la Embajada de Canadá.

“Me mantuvieron por muchas horas y comenzaron a preguntarme sobre mi trabajo, mi viaje a Libia en Julio, sobre quién era y si había sido acusada de ser terrorista. Estaba en shock y asustada”.

Horas más tarde, escribe Vanier, vio a su amiga Gaby cuando era llevada a la celda.

“Traté de gritar y lo hice. Una de las oficiales me golpeó con el codo en la parte baja del riñón”.

Continúa: “tenía mucho dolor y cuando finalmente me dejaron ir al baño, estaba sangrando cuando oriné. Sabía que era por el golpe. Me dolía la espalda y sentía un dolor en mi riñón. Traté de decirle a los doctores en los Camerones que tenía problemas con el riñón, pero me ignoraron y me llevaron a la celda. Iba a morir allí”.

Las quejas de la afectada ya fueron entregadas a los oficiales de la prisión, a los abogados y a la embajada canadiense en México, así como a las autoridades en Ottawa. Rompen con nueve convenciones internacionales de derechos humanos, incluyendo el hecho de que le fue negado un abogado y el acceso a la embajada canadiense, encarcelada sin pruebas, negada a tratamiento México y sometimiento a tortura y abuso físico.

Las autoridades de asuntos exteriores de Ottawa recibieron la carta de Vanier. John Babcock, vocero del ministro de Estado para Asuntos Exteriores, dijo a CBC News que Canadá está al tanto del caso de Vanier y que están preocupados por su condición de salud.

“Se trata de una investigación en desarrollo y Vanier enfrenta serios cargos, como falsificación de documentos, tráfico humano y participación en el crimen organizado”, escribió Babcock en un correo electrónico.

“Los oficiales canadienses le están dando asistencia consular e información, también a su esposo, quien fue autorizado para recibirla. Sin embargo, los canadienses que viajan fuera del territorio son sujetos a las leyes de los países donde se encuentran”.

Sus padres aseguran que conocían sobre las quejas de su hijas por semanas y que habían mantenido los detalles en secreto por temor a amenazar su tratamiento por parte del sistema judicial.

Foto: CBC