viernes, 9 de septiembre de 2011

Stephen Harper: estamos mucho más preocupados en detectar los peligros de terrorismo que en el pasado

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Canadá
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La guerra del terror es “una realidad continua” pero Canadá es un país más seguro de sí mismo y para su gente en comparación con hace una década, de acuerdo con el primer ministro Stephen Harper.

En entrevista con CBC News, Harper explicó cómo Canadá ha cambiado desde el 11 de septiembre de 2001, cuando se registraron los ataques terroristas a Estados Unidos.

Dice que antes del 11-S las personas no estaban conscientes de las amenazas del terrorismo, aunque habían sucedido. No se trataba de una preocupación general. “Ahora estamos mucho más concentrados en ello. Ahora estamos mucho más preocupados en detectar los peligros de terrorismo que en el pasado”, indicó.

El primer ministro aseveró, sin embargo, que el mundo es “aún un lugar muy peligroso” y que algunas áreas de Canadá están en riesgo. Dijo que “hay algunas fallas bien conocidas” en Afganistán pero estas ya no son puerto seguro para que los terroristas los usen como sitios para planificar ataques alrededor del mundo. Pero eso no significa que la guerra en contra del terrorismo se acabó, reconoció el Mandatario.

Harper dijo que las raíces de los ataques del 11-S “no tuvieron nada que ver con la riqueza en contra de la pobreza”, tal como sugirió el primer ministro del momento Jean Chrétien.

“Tuvo que ver, en ese caso, con una particular ideología de odio que atacó a la gente alrededor del mundo, no sólo en las sociedades bien posicionadas como la de nosotros, sino en algunos lugares muy pobres”, señaló.

Afganistán era un Estado fallido en el que la población vivía en pobreza, pero además estaba gobernado por una “especie de régimen fascista islámico”, que invitó a los terroristas a establecerse allí, agregó Harper.

“Creo que esta situación alimentó la amenaza y es la razón por la cual estamos preocupados cuando vemos alrededor del mundo que hay lugares en la misma condición en donde podría ocurrir lo mismo”, aseveró el Primer Ministro, citando Somalia y Yemen como ejemplos.

También dijo que es interés de Canadá ayudar a los países que están bajo este riesgo a causa de la pobreza y la falta de leyes.

“Realmente creo que es parte de nuestro interés principal, es la acción correcta: ayudar a las poblaciones y a los países para que no lleguen a esta situación. Es por ello, saben, que nosotros estamos ayudando con la hambruna en África del Este. Es por ello que estamos tan involucrados con Haití”.

Los canadienses “más dedicados al servicio”

Harper indicó en la entrevista que Canadá se ha vuelto un país con mayor confianza en sí mismo. Atribuyó que parte de esa confianza ganada tiene que ver con el desempeño económico, pero agregó que el 11-S generó que los canadienses se comprometieran más con el mundo y que cambiaran su percepción.

“Creo que los canadienses están más dedicados al servicio alrededor del mundo. El Gobierno planea reconocer esta fecha (11-S) como el ‘Día Nacional del Servicio’. Esto rendirá honor a las contribuciones de militares y ciudadanos al país”, aseguró.

Asimismo, el Primer Ministro comentó cómo han cambiado las relaciones entre Canadá y Estados Unidos desde la fatídica fecha, particularmente cuando se trata el tema de seguridad. Estuvo de acuerdo con la visión de que EE. UU. está más preocupado sobre esta materia que Canadá y sugirió que hace ocho o nueve años era la preocupación principal de Washington, pero ahora “las cosas han comenzado a equilibrarse en Estados Unidos”.

Recordó que Canadá comparte una frontera con EE. UU y que es de sentido común trabajar junto con los americanos en el tema de seguridad. Eso no significa que Canadá no pueda tener sus propias políticas, dijo Harper, pero destacó que en las negociaciones continuas se discuten los temas que repercuten a ambos países. “Nuestro país tiene ciertos puntos legales, en ciertos derechos y Estados Unidos entiende esos puntos legales”.

El acuerdo perimetral ha encontrado ciertas críticas de quienes están preocupados sobre el hecho de que Canadá trabaje con EE. UU en planes de seguridad y esfuerzos de inteligencia, pero Harper señaló que cree que “los canadienses cruzaron hace tiempo esa puerta”, donde las negociaciones y la cooperación con Estados Unidos significan que nos estamos vendiendo.

“Creo que los canadienses dejaron eso en el pasado”, indicando que un plan de acción para el nuevo acuerdo será anunciado “muy pronto”.

Harper compartió sus recuerdos del 11-S, señalando que para el momento era un ciudadano que daba sus primeros pasos para regresar a la política. Observó los eventos en TV, en casa, y recuerda ver a su esposa, Laureen, y decirle “esto va a cambiar el curso de la historia”.

Ese día, indicó, “nos mostró a todos qué tan vulnerables podemos ser si no nos mantenemos en guardia”.

Ahora, una década más tarde, es la persona responsable de esa vigilancia, dijo el propio Harper. “Es una gran responsabilidad”.

Reconoció dedicar mucho tiempo por semana en enterarse de lo que ocurre en materia de seguridad y de inteligencia.

Fuente: CBC