sábado, 13 de agosto de 2011

Proyección económica: rumor, incertidumbre y un círculo vicioso

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Canadá
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Malas noticias, ansiedad, ventas, repeticiones.

Ese es el ciclo que pareciera está destinado a repetirse, al menos de que los líderes políticos tomen medidas para combatir la crisis de deuda y la incertidumbre económica,  de acuerdo con los expertos en sicología de la inversión.

Sus comentarios vienen después de una semana que estuvo marcada por el caos y el movimiento masivo en los mercados bursátiles de compra y venta, ante los temores de un regreso a la recesión en los Estados Unidos  y el creciente problema de la deuda en Europa.

El principal mercado canadiense, La Bolsa de Toronto, suma una caída de 13% luego de su pico alcanzado en marzo de este año, con millones de dólares que se desvanecieron de los libros.

En Nueva York, Wall Street ha tenido su semana más salvaje en la historia, terminando la sesión del viernes con un segundo día de ganancias. Pero para la semana, el Dow Jones tuvo una pérdida de 400 puntos seguidos por primera vez en la historia de 115 años de este mercado.

Esos movimientos esporádicos en la confianza del inversionista parecen ser normales, sobre todo, durante los últimos dos años, explica Adrian Mastracci, un gerente de portafolio de KMC Wealth Managment.

Y eso ocurre porque los problemas de la deuda no van a ser resueltos con la actual mezcla de préstamos y las medidas de austeridad que se alcancen en el futuro, dice.

“Nunca entendí la escuela de economía que dice que si no podemos apoyar los préstamos que adquirimos hoy, la solución será más préstamos”, agrega. “Combatir esos problemas es una de las cosas que daría confianza a los inversionistas”.

Las caídas salvajes del mercado se repiten cada cierto tiempo, mientras el mercado cae. Pueden debilitar la confianza del consumidor y de los empresarios, haciendo más difícil aun la recuperación global.

“Estamos repitiendo los mismos errores, una y otra vez”, indica Joseph Arvai, profesor de administración en la Universidad de Calgary.

La confianza cae cada vez que hay un retroceso y los consumidores y las compañías que sienten menos confianza, tienden a prestar menos, a pedir menos financiamiento y a contratar menos nuevo personal, creando un ciclo vicioso que puede ralentizar el crecimiento.

Cabe recordar que el BMO ajustó su proyección de crecimiento para los Estados Unidos, de 2,5% a 1,7%, debido al reciente comportamiento volátil de los mercados, la caída en la demanda de los consumidores y los crecientes temores de recesión.

Un débil crecimiento de la economía estadounidense significa menos demanda de los productos canadienses, menos trabajos y menor confianza en este mercado también.

La aversión por tomar riesgos significa que los empresarios e inversores mantienen su liquidez hasta que las cosas mejoren, lo cual generara un efecto que puede congelar el impulso económico, explica William Morrison, profesor de la Universidad Wilfrid Laurier que se especializa en comportamiento de la economía.

“Si todas las firmas piensan de esa manera, se da, en sí, un impacto que contrae la economía”, asevera.

“Tienes entonces esta larga lista de malas noticias que te recuerdan lo que ocurre”, agrega.

Este experto asegura que eso ha magnificado la respuesta negativa emocional, lo cual ha hecho “aún más difícil ver algo de credibilidad en lo que dice Jim Flaherty u Obama sobre la economía”.

Los gobiernos de Europa y de EE. UU. deberían tomar el ejemplo de cómo Canadá hizo para darle un equilibrio a su presupuesto en la década de los 90, con una combinación de recortes, de impuestos e invirtiendo la carga de la deuda de las provincias, dice Arvai.

Por su parte Tony Clement, presidente de la Oficina del Tesoro canadiense, recuerda a los ciudadanos que la economía de este país ha vadeado mejor el caos económico, criticando a los partidos de oposición que indican que la mayoría conservadora del Gobierno en Ottawa, debería cambiar el curso de las acciones.

“Los eventos recientes han demostrado que el Gobierno debe tener un plan fiscal prudente, para aumentar el empleo y crear inversiones, manteniendo los impuestos bajos y reduciendo el déficit”.

Fuente: The Huffington Post