Miércoles, 20 de Julio de 2011

Conozca la historia de la mujer que abrió las puertas para derecho al topless

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Canadá
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Cuando la estudiante universitaria Gwen Jacob decidió quitarse su camisa para refrescarse en un inclemente día de verano, en julio de 1991,  comenzó, sin saber, un movimiento que  daría el derecho de exponer sus senos a la vista de todos a las mujeres de Ontario (aunque la gran mayoría aún opta por no hacerlo).

Esta semana marca el 20 aniversario desde que Jacob enfrentara cargos por actos indecentes en Guelph, luego de caminar hasta su casa sin su camisa en un día en el que termómetro marcaba 33° Celsius.

Ese día, una madre de la comunidad fue la que avisó a la policía que la joven estudiante iba caminando sin camisa por la calle. Argumentó que estaba preocupada por lo que su pequeño hijo acababa de ver.

Pero la explicación de la joven Jacob, en ese entonces con 19 años de edad, fue simple: tuvo la idea de quitar la parte de arriba de su vestimenta luego de ver a un grupo de hombres haciendo deportes sin camisa. Pero claro que, al quitarse su top, llamó la atención de los dobles estándares en las leyes que permiten que actos como éste sean aceptables para los hombres, pero no para las mujeres. Al fin de cuentas se trata sólo de ir con el pecho descubierto.

“Había hombres caminando frente a los oficiales que no tenían ropa en la parte superior de su cuerpo. Los policías no hicieron nada al respecto”, dijo la universitaria en una entrevista que dio a CBC en 1991. “Pero ser una mujer y tener una forma diferente en el pecho, puede causarte un arresto”.

Recientemente, Jacob conversó a través de un podcast en The Naturist Living Show: “no esperaba este movimiento. De verdad no esperaba comenzarlo. Sólo esperaba. Sólo quería refrescarme. Tenía 19 años. Hoy, aún me quito la camisa ocasionalmente, pero no es algo como ‘ok, podemos, así que vamos a hacerlo’. No me interesa lo que se haya hecho en el pasado, pero es la forma en la que vamos al futuro”, dijo.

La pelea en la Corte

En 1991, Jacob fue hallada culpable de cometer un acto indecente y fue multada con 75 dólares. Durante su caso, argumentó que el pecho de las mujeres tiene sólo tejido graso a diferencia del de los hombres.

Pero en el desarrollo, el juez afirmó que “el pecho de la mujer es parte del cuerpo femenino, el cual es sexualmente estimulante para los hombres, tanto por vista como por tacto”.

Pero en 1996, la Corte de Apelaciones de Ontario modificó la sentencia diciendo que “no había nada degradante o deshumanizante en lo que hizo Jacob. Su acción fue limitada y no tuvo un fin comercial. Nadie resultó ofendido o estuvo forzado a seguirla viendo”.

Además, la instancia aseguró que la joven no se había excedido ni entró en el problema constitucional del tema, a pesar de que el abogado de Jacob argumentó que su cliente tiene el mismo derecho constitucional de ir sin camisa y con el pecho descubierto, tal como lo hacían los hombres.

Pese a la victoria de la Corte, la mayoría de las mujeres, como algunas de la Universidad de Toronto, entrevistadas por CBC, no escogen caminar topless incluso en los días más fuertes de verano.

Donna Moss dijo que aún existen tabús al respecto. “Creo que es visto como inapropiado. Es una cuestión social. Hay culturas en la que es normal. Particularmente no veo problema alguno”, aseveró.

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Por su parte Adrienne Batke aseguró que nunca ha estado sin la parte de arriba de su ropa. “No, porque es una interpretación del comportamiento. Si vas a hacer algo legal, está bien, pero la cultura también tiene que cambiar a tu alrededor”.

El hecho de que las mujeres aún no prefieran andar topless no es el punto, indicó Judy Williams, de la Asociación de Derechos Igualitarios de Vancouver, un grupo que nació en medio de la batalla legal de Jacob.

“El asunto es que ahora tenemos el derecho de mostrar nuestros senos. No es un tema moral. Es un derecho civil. Si una mujer se siente con calor y quiere disfrutar del sol ¿por qué  no va a poder?”.

Williams, una profesora ya retirada, admitió que ocasionalmente anda sin camisa “y nadie pestañea” en Vancouver, en donde la práctica también fue aceptada después de una batalla legal.

Mientras que el caso de Jacob abrió las puertas para las mujeres, incluso para alimentar a sus bebés en público, poco ha cambiado desde aquel caluroso día de julio de 1991, según advirtió Judy Rebick, quien era la presidente del Comité Nacional del Estatus de la Mujer, el grupo de féminas más grande Canadá al momento de que la joven fue a la Corte.

“En 20 años no creo que haya visto muchas mujeres topless en las calles. Se sienten presionadas y avergonzadas, piensan que la gente las verá. Es un tema cultural en Norteamérica y de la historia puritana”.

Fuente: CBC