Lunes, 6 de Mayo de 2013

La historia de René Paredes: de inmigrante a atleta profesional en la liga de fútbol canadiense

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Crónicas de Inmigrantes
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Rene Paredes Calgary Stampeders

René Paredes nació hace casi 28 años. Sus padres son de Chile y Perú, él nació en Venezuela, pero se crió en Miami. Hoy en día vive en Montreal, pero se gana la vida pateando balones para los Calgary Stampeders del fútbol canadiense.

Su camino hasta Canadá se parece al de muchos inmigrantes que vienen aprovechando oportunidades y a la espera de puertas que se abran. Para René esa puerta fue el fútbol canadiense, el que el pasado mes de noviembre lo llevó a jugar la edición 100 de la Grey Cup, el histórico trofeo que otorga la Canadian Football League/Ligue Canadienne de Football.

“Fue un año difícil porque pasamos por muchas cosas, sobre todo muchas lesiones”, dice, respondiendo con la seguridad propia de un atleta profesional. “Al final del año habíamos tenido un roster con 72 jugadores, algo que no pasa nunca”.

Los Stampeders cayeron derrotados en la final contra los Toronto Argonauts, aunque para René fue una experiencia única, que no se había imaginado cuando comenzó a jugar football en Miami.

Salió de Venezuela a los nueve años, donde tiene familia pero no muchas raíces. “Pero me quedó la arepa, que mi papá hace bastante”, admite. De ahí la familia Paredes se mudó a Miami, donde René descubrió el deporte, haciendo el salto desde el fútbol, como suele suceder muchas veces.

“Jugaba soccer en la secundaria y el técnico de mi equipo recibió una llamada del técnico del equipo de fútbol americano, preguntando quién tenía la patada más fuerte”, relata sobre sus años en la secundaria. “Él me eligió y así comencé. Cuando tenía 18 años llegué a Montreal, jugué en el Cégep John Abott y luego en Concordia y así fue como recibí la llamada para jugar profesional”.

El deporte del ovoide le llamaba la atención, aunque nunca lo había visto como un proyecto de vida. “Como latino nunca pensé que jugaría fútbol americano, me gustaba pero no pensaba que lo jugaría. Lo probé y terminé jugando tres años en la secundaria, incluso en mi último año logré ser All County All Star”, señala René.

Una oferta de trabajo trajo a la familia Paredes a Montreal, específicamente hacia el oeste de la ciudad. “Siempre hemos vivido en West Island. Es un cambio fuerte por venir de un lugar con puros latinos, como Miami, hasta el tema del clima”, cuenta René. “Nos encanta Montreal, es una ciudad muy bonita y nos acostumbramos muy rápido, mis hermanos yo”.

Sus últimos años los ha pasado en Calgary, donde vive durante la temporada, y no niega ver las diferencias entre el este y el oeste del país.  “Las diferencias entre Calgary y Montreal son bastantes, desde la gente hasta el clima. No hay muchos latinos, no se habla francés y el tipo de vida es diferente, se ve mucha gente con dinero producto del petróleo”, aunque admite que cada metrópolis tiene su personalidad y sus ventajas.

Las dos ciudades me gustan, pero dependiendo de cómo me vaya en Calgary quizá pensaría en mudarme definitivamente, porque es verdad que el hecho de no saber francés es difícil aquí. En el caso de mis papás, ellos están muy cómodos aquí, muy a gusto, por lo que no se mudarían. Si se mudan, creo que lo harían es a Perú, pero como un plan de retiro”.

René admite que el tema del francés es una pieza fundamental para los inmigrantes que viven en Montreal y todo Quebec. “Nunca aprendí francés. Tomé curso en el Cégep, pero porque me obligaban”, cuenta, sin evitar admitir la oportunidad perdida. “Es algo que debí haber hecho desde el comienzo”.

Una oportunidad

Tras una carrera destacada en la Universidad Concordia, René no tenía claro cuál sería su futuro. Recibió una primera llamada de los Winnipeg Blue Bombers mientras todavía estaba en la universidad estudiando sociología. “Pero me cortaron de la plantilla”, dice.

Sin embargo, la decepción se convirtió en alegría en pocos días. A la siguiente semana la llamada entrante era desde Calgary. Los Stampeders querían darle una oportunidad de demostrar su talento.

Debutó el 8 de julio de 2011 en un partido contra los BC Lions. Su primer intento de gol de campo fue una patada de 50 yardas que logró poner entre los postes (Ver video abajo). “Tomé la oportunidad y la aproveché”.

Su primera temporada en el fútbol canadiense fue de aprendizaje, de afinar detalles y entender un deporte que hasta hace poco era desconocido para él. “En la liga me han recibido muy bien, me siento canadiense, muy integrado”, señala.” A nivel deportivo fue difícil adaptarme al fútbol canadiense, pero como muchos jugadores que han venido de fuera, una vez comienzas te gusta mucho”.

Su segundo calendario completo le sirvió para enviar un mensaje claro. Tuvo el mejor porcentaje de conversión de sus patadas (93%) y fue el tercer pateador que más puntos dio a su equipo en toda la liga.

Además, tuvo la oportunidad de jugar la final por la Grey Cup,  y si bien el resultado no fue el que esperaba, terminó el año contento. “Nadie esperaba que llegaríamos tan lejos. Siempre supimos que éramos un buen equipo pero en la Grey Cup Toronto jugó mejor, empezamos muy lento y se hizo muy difícil después”.

La conversación de René Paredes con Noticias Montreal se hizo en dos partes. En nuestro segundo encuentro tenía motivos para celebrar. Acababa de poner su firma en un nuevo contrato que lo mantendrá en Calgary por cuatro años más. “Es una prueba de que he hecho las cosas bien, estoy muy contento porque es un lugar donde estoy muy cómodo y creo que tenemos las piezas para ser exitosos esta temporada”.

Sin embargo no niega el atractivo que tiene la NFL, la liga más importante del planeta. “Me gustaría llegar a la NFL. Especialmente con la temporada que tuve este año mucha gente me ha dicho que tengo chance”, cuenta. “Pero no estoy preocupado por eso, quiero estar en Calgary, pero quizás en unos años si me dan la oportunidad estaré muy contento”.

Pluriculturalismo canadiense

Con padres de Perú y Chile, además de haber nacido en Venezuela pero haber crecido en Miami, René Paredes tiene un bagaje cultural envidiable. Prefiere hablar en inglés porque es el idioma que utiliza todo el día, aunque en su casa se habla español.

Come platos peruanos, pero no olvida las arepas venezolanas. Se siente latino aunque también dice estar completamente integrado a Canadá y siente al país como su casa. “Es algo beneficioso tener orígenes tan diversos”, cuenta René. “Tengo familia venezolana, chilena y peruana. En realidad nosotros nos consideraríamos peruanos, porque toda la familia tanto de mi mamá como mi papá está en Perú y la mayoría de las comidas, las tradiciones, todo es peruano”.

Dentro de la Canadian Football League René es una rareza. Son pocos los latinos que suelen jugar en el fútbol canadiense, aunque se siente afortunado por haber podido compartir con algunos.

“El año pasado había unos cuantos que estaban en Hamilton, un colombiano y un argentino. Este año llegó al final Luis Vásquez, puertorriqueño”, explica. “Con él hablaba en español y hay un brasileño que entiende español, pero hablamos en inglés”.

Se siente cómodo con su trabajo. Vive feliz por tener su familia cerca y poder compartir con ellos cada vez que viene a jugar contra los Alouettes de Montreal, fecha especial en la que sus padres y hermanos pueden verlo en el campo. Su carrera está apenas comenzando, aunque mantiene la cabeza fría y sabe que todo en la vida puede ser pasajero.

“Acabo de empezar y sé que como pateador puedo durar 20 años, o cuatro años. No sé si lo haga toda mi vida, pero es lo que quiero por ahora y me encanta”.

Algunas anécdotas:

  • Dice que lo más difícil de ser pateador es ser consistente, poner el balón donde uno quiera.
  • Una patada que quedó en su memoria fue en Saskatchewan. Una intento de apenas 17 yardas que pegó en un poste antes de entrar. Dice que de ahí aprendió que “no hay que tomarse a la ligera cualquier patada, así sea de 10 o 50 yardas”.
  • Su patada más larga en la CFL ha sido de 52 yardas, durante los pasados playoffs. La más larga de su vida ha sido desde 62 yardas durante las pruebas que hizo para convertirse en profesional.
  • Su familia está pendiente de su carrera aunque dice que no suelen opinar en detalle. “Me envían un mensaje luego del partido y me cuentan cuando salgo en los medios, pero no opinan si jugué bien o mal”.
  • Su equipo favorito en la NFL son los Miami Dolphins, mientras que dice tener admiración por pateadores como los hermanos Gramática (argentinos), Olindo Mare, Adam Vinatieri y el canadiense Mike Vanderjagt.

Twitter: @PabloJinko – pablo@noticiasmontreal.com

Foto: CFL

Su primer gol de campo en la CFL: