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La Copa Stanley tuvo un pequeño percance durante su visita a Canadá

La Copa Stanley sufrió un pequeño percance en su visita por tierras canadienses. Como es costumbre, cada uno de los jugadores del equipo campeón de la NHL tiene derecho a pasar un día con el trofeo, en el cual por lo general suelen ir a su ciudad natal.

Llegó el turno de Michael Ryder, quien partiría de St. John’s rumbo a su nativa Bonavista.

Durante una sesión de fotos el jugador de los Bruins de Boston colocó la copa sobre una mesa, pero terminó en el piso en medio de la sorpresa de todos los presentes.

Incluso una pequeña abolladura quedó en lo más alto del trofeo al campeón del hockey norteamericano.

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