in

La muerte de Fidel Castro se cotiza en la Bolsa de Nueva York

En Miami existe un fondo de inversiones, el ‘Herzfeld Caribbean Basin’, cuyo objeto es invertir en posibles valores que se alcanzaría en Cuba cuando se levante el embargo que pesa sobre ella.

De tal manera que, por ejemplo, si se anuncia la muerte de Fidel Castro, el valor accionario sube y si luego aparece vivo, el valor baja.

Original manera de ganar o perder dinero.

Reporte de El Mundo.es

Cuando corre el rumor de que Fidel Castro ha muerto y días después el líder cubano aparece vivo, alguien en Miami pierde 100.000 dólares.

No se sabe exactamente quién es, pero es uno de los inversionistas en un fondo a largo plazo creado en 1993, que apuesta en el valor que vayan a tener las inversiones estadounidenses en la isla, una vez se acabe el embargo económico decretado por Estados Unidos.

El fondo en sí invierte directamente comprando acciones en esas empresas, apostando a que subirán cuando se levante el embargo económico.

Según el creador del fondo, Thomas J. Herzfeld, no se trata de todas las inversiones posibles, sino aquellas de empresas que tienen una tendencia natural a invertir en la isla, como la industria de cruceros, turismo, infraestructura industrial y bienes raíces.

Lo más natural, aduce Herzfeld, es que empresas como la naviera Carnival, los grandes bancos y constructoras, vayan a participar en el acondicionamiento y reconstrucción de un país donde hace casi 50 años no se realizan grandes remodelaciones de infraestructuras con la actualización tecnológica necesaria, la construcción de inmuebles habitacionales y la integración de los servicios turísticos en un país donde el sol y el buen tiempo hacen gala la mayor parte del año.

Herzfeld, dueño de ‘Herzfeld Caribbean Basin’, dirige el conglomerado inversionista desde su oficina en Miami Beach, apostando en las fluctuaciones de la bolsa de Nueva York y en lo que percibe como una evolución natural en las relaciones entre los dos países.

Sobre todo después que la Administración de Barack Obama levantara las restricciones de comunicación y el envío de remesas de los cubanoamericanos a sus familiares y siguiera con la política delineada por su antecesor Bill Clinton de autorizar las ventas de productos agrícolas y alimentarios a la isla.

«Me he equivocado muchas veces antes con la cuestión del levantamiento del embargo. Pero va a venir, estoy seguro de ello, es una cuestión de tiempo«, explica.

Y está teniendo éxito. El año pasado, las inversiones colocadas en ese listado de empresas que Herzfeld escoge minuciosamente, basado en una serie de informaciones confidenciales, tuvo una tasa de retorno de capital superior al 10%, muy superior al promedio del indicador Standard&Poor de 4%.

No todos son ganancias

Pero hay perdidas. Especialmente cuando en Miami aparecen los rumores de la muerte de Castro. El rumor casi siempre desata una carrera de inversionistas creyendo que la muerte del líder cubano es la antesala del fin del embargo.

Sin embargo, como sucedió el mes pasado, cuando Castro apareció dos días después y dio un discurso de seis horas, las acciones bajaron y los inversionistas perdieron dinero.

«Es volátil, no hay duda de ello. Pero para lograr algo hay que equivocarse bastante. Es una inversión contra la corriente«, dijo al ‘Wall Street Journal’, Stuart Frankel, director de la firma ‘Stuart Frankel Corp’.

El fondo creado por Herzfeld es único en su estilo, pero no es la primera vez que en Miami alguien piensa en hacer dinero una vez que la economía en la isla se abra a todo el mundo.

Hace unos 10 años, la Universidad de Miami hizo un estudio sobre el impacto de las nuevas inversiones en una Cuba ‘postCastro’. Las conclusiones fueron claras: allí no hay nada, falta todo. Es una especie de El Dorado para los inversionistas.

Según la Asociación de Economistas Cubanos, que se reúne anualmente en Miami y presenta regularmente estudios económicos, las inversiones estadounidenses en la isla, sin el embargo, no las tienen todas consigo.

El consenso general es que tendrán que disputarse el espacio con inversionistas de otros países, como España y Canadá, que han ya copado algunos espacios, principalmente en la industria turísticas.

Al mismo tiempo, rayando lo absurdo y lo cómico, de tiempo en tiempo han surgido en Florida individuos que crean bases de datos para alentar las reclamaciones a presentar, en un momento en el futuro, en una Cuba democrática.

En Miami la gente todavía se acuerda de unos pícaros que crearon una base de datos donde los ganaderos expropiados, previo pago de 150 dólares, presentaban un dibujo del hierro con que marcaban sus reces, para poder reclamarlas, como si una vaca o un caballo vivieran 50 años. En esa época, la nostalgia enriqueció algunos.

Foto: AFP

Ministerio de Educación de Quebec Montreal vandalizado

Las oficinas del Ministerio de Educación de Quebec en Montreal amanecieron pintadas de rojo

Presidente de Hungría renunció por haber plagiado su tesis doctoral