in

Estudiante de McGill enfrenta batalla legal con el gobierno de EE UU tras incidente en la frontera

Demanda en curso de parte de un estudiante de McGill por incidente en la frontera con EE UU, Pascal Abidor

Demanda en curso de parte de un estudiante de McGill  por incidente en la frontera con EE UU, Pascal Abidor

Un estudiante universitario de Montreal fue detenido por varias horas en la frontera con Estados Unidos, interrogado, investigado y su computadora fue confiscada por una semana.

¿Qué llamó la atención de las autoridades? Su investigación de doctorado en estudios islámicos, asegura.

En un caso que ha llamado la atención de los medios americanos, Pascal Abidor enfrenta ahora una batalla legal con el gobierno americano, reseña The Huffington Post.

Abidor, un ciudadano francés-americano de 28 años de edad, estaba regresando en tren a Brooklyn en mayo de 2010 cuando un agente de aduana de Estados Unidos, lo detuvo en la frontera en Champlain, Nueva York.

El agente vio la computadora del estudiante y vio fotos de manifestaciones del grupo militante Hamas. Explicó que las había bajado de Google como parte de su trabajo de doctorado de la Universidad de McGill en Historia Moderna de los chiítas del Líbano.

El agente también vio sellos en su pasaporte que demostraban que había viajado entre Jordania y el Líbano.

Abidor dijo que las autoridades lo esposaron, lo sacaron del tren y lo mantuvieron en una celda de espera por varias horas. Fue interrogado por su interés en el Islam y por sus viajes pasados al Medio Oriente, antes de que fuera dejado en libertad. Pudo tomar un autobús y así seguir su camino hacia Brooklyn.

Cuando la computadora del estudiante fue devuelta, 11 días después, había evidencia de que muchos de sus archivos personales –incluyendo investigaciones- fotos y conversaciones con su novia, habían sido abiertos, indicó.

Abidor, quien no es musulmán, dijo que la experiencia fue reveladora. Fue su primer incidente en las muchas ocasiones que ha viajado a través de la frontera de Estados Unidos y Canadá.

En los días siguientes, tuvo problemas para dormir y desarrolló una mezcla “insana de rabia y temor”, dijo recientemente en una entrevista en Montreal.

“Las palabras que vinieron a mi mente eran ridículo y absurdo”, dijo sobre el episodio.

“Pensaba: ‘voy a tratar de hacer algo, al menos, para dar a conocer lo que pasó”.

Grupos de derechos humanos, liderador por la American Civil Liberties Union, tomaron el caso y llenaron el expediente para una demanda en su nombre, en septiembre de 2010.

La demanda critica las políticas adoptadas por las agencias del gobierno americano que permiten la búsqueda en todo tipo de dispositivos electrónicos, incluyendo laptops, cámaras, teléfonos celulares e inteligentes. 

Más de 6.600 personas vieron cómo sus dispositivos fueron investigados mientras cruzan a Estados Unidos entre octubre de 2008 y junio de 2010. Cerca de 22% de esas personas eran canadienses y la mayoría americanos.

“Hemos recibido muchas quejas durante los últimos años de gente que tiene problemas con sus dispositivos electrónicos que son investigados en la frontera. En algunos casos las autoridades los mantienen por largos períodos”, dijo la abogado del estudiante, Catherine Crump en una entrevista.

“El gobierno cree que cuando se trata de aparatos electrónicos, las personas que cruzan la frontera no tienen derechos. Argumenta que pueden tener sus teléfonos celulares o sus laptops el tiempo que desean”.

Matthew Chandler, vocero del Departamento de Seguridad Nacional de EE UU, dijo que las inspecciones a los medios electrónicos son usados en “circunstancias limitadas para asegurar que gente peligrosa y que bienes ilegales no entren a nuestro país”.

Chandler agregó que el departamento “ha sido transparente acerca de las investigaciones”, con políticas que están disponibles en el sitio web de la dependencia.

Pero Crump cree que estas prácticas violan la primera enmienda de libertad de expresión de la Constitución americana, porque las laptops “contienen información protegido y expresivo”, y también viola la cuarta enmienda de ser libre a investigaciones injustificadas.

“Ellos (los agentes de aduana) tienen que tener algunas razones para pensar que la investigación dará evidencia de algo mal hecho. No quiere decir que tengan un caso, pero tenen que hacer algo”,

Un juez federal dio una audiencia en julio de 2011 para descartar la demanda.

Mientras tanto, los abogados de Abidor dicen que la investigación fue inconstitucional, pero el gobierno asegura que tiene el derecho de investigar las pertenencias de los viajeros sin razones aparentes.

El juez tiene todavía que pronunciarse sobre si descartará el caso.

Foto: Captura de pantalla – YouTube

La historia de las Seis cucharas de plata del Titanic

Nueve mineros permanecen atrapados desde el jueves en Perú