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China sigue opuesto a sanciones a Corea del Norte por lanzamiento de cohete

China siempre inclinado a su tradicional alianza con Corea del Norte, pide calma a Japón y Corea del Sur y aboga por una solución diplomática, antes que las sanciones contra aquel país.

La puesta en órbita de una satélite por parte de Corea del Norte dentro de pocos días, preocupa al mundo occidental, ya que se sospecha que el cohete propulsor del satélite -el Unha 3- sea en realidad un misil de largo alcance.

Japón y Corea de Sur están decididos a interceptarlo si ven que el cohete se desvía de su trayectoria prevista y esto provocaría una gran tensión en el mundo entero.

Abc.es

Mientras continúa la cuenta atrás para el lanzamiento del cohete norcoreano previsto para mediados de este mes, las potencias asiáticas no se ponen de acuerdo a la hora de presionar al régimen estalinista de Pyongyang. Japón y Corea del Sur coinciden en que dicho lanzamiento viola la Resolución 1874 de la ONU y dejan entrever nuevas sanciones, pero China sigue haciendo de parapeto y continúa abogando por agotar la vía diplomática.

Con más claridad que nunca, las diferencias afloraron el pasado fin de semana en la cumbre trilateral de ministros de Exteriores que tuvo lugar en la ciudad china de Ningbo, ubicada cerca de Shanghái en la industrializada provincia costera de Zhejiang. «Hemos sido capaces de aumentar nuestras posturas comunes pero, hablando con franqueza, no diría que los tres países compartimos completamente la misma visión», reconoció a la agencia Kyodo el titular de Exteriores nipón, Koichiro Gemba, tras reunirse con sus homólogos de Corea del Sur, Kim Sung-hwan, y China, Yang Jiechi.

Por su parte, éste admitió que «la parte china está en un aprieto por los últimos acontecimientos», pero volvió a pedir «que todos los involucrados mantengan la calma y la responsabilidad» porque «estos asuntos exigen ser solventados de forma pacífica y diplomática».

Alianza histórica

A Yang Jiechi le presionó su colega surcoreano, Kim Sung-hwan, quien apeló a la tradicional alianza histórica entre China y Corea del Norte para mediar en el lanzamiento y, en caso de que finalmente se produzca, apoyar nuevas sanciones internacionales contra Pyongyang.

Mientras Japón y Corea del Sur despliegan baterías antiaéreas para interceptar el cohete por si se desvía de su trayectoria y supone una amenaza, el régimen norcoreano ultima los fastos por el centenario del nacimiento del «padre de la patria», Kim Il-sung, que se conmemorará el domingo 15 de abril con un espectacular desfile militar en Pyongyang.

Precisamente, la puesta en órbita del satélite Kwangmyongsong 3 está programada entre el jueves 12 y el domingo 16 dentro de los actos organizados para festejar tan señalado aniversario. El problema es que los expertos temen que el cohete Unha 3 que propulsará dicho satélite puede ser una prueba encubierta de un misil de largo alcance que podría atacar con una cabeza nuclear las costas de Alaska, a 5.000 kilómetros, o el oeste de Estados Unidos.

En un inusual alarde de propaganda, el hermético régimen norcoreano ha invitado a un reducido grupo de medios internacionales a entrar en el país para visitar la rampa de lanzamiento de Tongchang-ri, enclavada en la provincia de Phyongan del Norte a solo 50 kilómetros de la frontera con China en Sinuiju. Tal y como muestran las fotografías de las agencias internacionales, las tres partes del cohete Unha 3, de 91 toneladas, están preparadas para que se llenen sus depósitos de combustible.

«Exhibición de fuerza»

«Aunque la excusa es poner en órbita un satélite espacial para conmemorar el 100 aniversario del nacimiento de Kim Il-sung, fundador de Corea del Norte, se trata de una exhibición de fuerza de su nieto y nuevo caudillo, Kim Jong-un, porque su poder no está todavía muy consolidado meses después de suceder a su difunto padre, Kim Jong-il», analizó para ABC el profesor Shin Chang-hoon, experto del Instituto Asan de Estudios Políticos, durante la reciente Cumbre de Seguridad Nuclear de Seúl. A su juicio, «no importa si se trata de lanzar un satélite o disparar un misil, porque la Resolución 1874 de la ONU prohíbe tales actividades».

Desde 1998 hasta 2009, Corea del Norte ha efectuado tres ensayos de misiles balísticos de largo alcance y dos pruebas nucleares, manteniendo con la comunidad internacional un pulso por su desarme atómico a cambio de reconocimiento diplomático para su autoritario régimen, ayuda humanitaria y petróleo.

Foto: rpp.com.pe

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