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Eliades Ochoa en Montreal: “De no haber nacido para cantar y tocar guitarra mejor no haber nacido”

Concierto Eliades Ochoa Montreal

Concierto Eliades Ochoa Montreal

Eran exactamente las 4:55 pm y el equipo del canal de televisión Nuevo Mundo se encontraba en el segundo piso de L’Astral esperando al cantautor Eliades Ochoa para realizarle la entrevista que tenían pautada a las 5:00 pm. Apenas llegando, una de las encargadas de la sala me indica que solo puedo subir si alguno de los miembros del equipo del canal certifica que formo parte del grupo autorizado, cuando de pronto, de la propia sala de espectáculos sale un señor de tez morena, mirada que invita a la conversación y sombrero negro de vaquero, ¡Dios mío! Es él, tengo en frente de mí a una leyenda viviente de la música cubana: ¡Eliades Ochoa! 

La entrevista comienza con un Eliades que habla sobre su infancia y como un niño que nunca tuvo formación musical formal, a los seis años ya era capaz de agarrar una guitarra haciéndola sonar de modo armonioso, cualidad que le ayudó a mantener a su familia en un período de dificultades económicas donde solo él trabajaba. 

Se considera un hombre con muchísima suerte, pues no se concibe haciendo otra cosa diferente a lo que ha hecho en toda su vida. En sus propias palabras “de no haber nacido para cantar mejor no haber nacido”. Aunque es el miembro más joven del tan reconocido grupo Buena Vista Social Club formado en el año 1997, su carrera musical llega casi al medio siglo y es hoy reconocido como uno de los más grandes soneros cubanos y guardián de los ritmos tradicionales de Cuba. 

Pero todos esos reconocimientos, títulos y premios no le quitan el sueño ni le hacen olvidar quien es, pues también reconoce, que lo más importante es seguir siendo fiel a lo que uno es y comportarse igual así se encuentre frente a cinco millones de personas en un escenario o sentado en una plaza. “He llevado desde siempre mi sombrero porque sin él no me reconozco, Eliades sin sombrero no es Eliades, y así, con mi sombrero, cuando estoy en mi cuartel general -casa que tiene en La Habana en la que pasa más tiempo que en su residencia en Santiago de Cuba-, salgo a comprar una botella de ron para repartirla entre los músicos que haya en la plaza y comenzamos todos juntos a tocar como si tocáramos para cinco millones de personas”.

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Admite que su grupo Buena Vista Social Club ha contribuido a alimentar esa sed que ha demostrado tener el mundo entero por el son y los ritmos afrocubanos, por ello, no ve con temor que otros ritmos más modernos como el reggaetón puedan en algún momento provocar una disminución de esa sed. Según Ochoa, el reggaetón tiene su público pero la música cubana se escucha más.  Compara los ritmos cubanos con el bolero y concluye que ninguno de los dos están destinados a desaparecer, entre otras cosas, porque ambos llevan un mensaje y la gente los necesita para poder decir a través de una canción eso que no son capaces de decir cara a cara”.

Concluyó la entrevista. Transcurrieron un par de horas y finalmente el reloj marcó las 8:30pm, ¡show time!. La apertura del espectáculo estuvo a cargo de la cantautora, pianista y productora musical de origen español radicada en Toronto Laura Fernández, quien interpretó varias canciones en compañía del pianista Don Naduriak. 

El público se encontraba todavía recuperándose de la inyección de son administrada por Fernández y Naduriak, cuando Eliades Ochoa y su banda compuesta por siete músicos “El Cuarteto Patria” se apoderaron de la tarima abriendo con la canción  “Vamos a alegrar el mundo”. Aplausos y demostraciones de alegría del público no se hicieron esperar, incluso, un fanático brindó una copa de vino que pasó de mano en mano hasta llegar a las propias manos del cantautor.

Eliades y su banda interpretaron 14 canciones, dentro de sus más conocidas “píntate los labios María”, “el carretero”, “enamorado bobo”, “no dejes que te digan muñeca”, “Candela me quemo” y otro par fuera del repertorio a petición del público.

La oportunidad que tuvieron los espectadores el 1° de noviembre de compartir un momento en un escenario tan íntimo como lo es el de la sala de L’Astral, que se presta tan bien para una interacción mucho más íntima y fluida entre artista y público fue sin duda una suerte que agradecieron todos sus fans. A ver si el resto de la fanaticada de este cantautor corre con la misma suerte, pues la gira que tendrá por el país llegará igualmente a Gatineau, Ottawa y Toronto. 

Foto: Sofía Carrero

Autor: Sofia Carrero

Socióloga y fotógrafa venezolana radicada en Montreal. Ha trabajado en diversos medios de comunicación de Montreal, América Latina y en investigación de recursos ambientales. Su pasión por las artes y la comunicación, combinada con sus inquietudes sociales, hacen de ella una profesional integral implicada y testigo de su generación.

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