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La selección de Canadá, la selección de los inmigrantes

Foto: Canada Soccer

Si es fanático de fútbol, lo más seguro es que ha escuchado sobre la historia del momento: la selección de Canadá.

El país está líder del octogonal de la Concacaf y ya tiene un pie en el avión hacia el Mundial de Qatar. Además, con su victoria del pasado domingo frente a Estados Unidos, mantiene un invicto en esta fase final de las eliminatorias: seis victorias, cuatro empates y ninguna derrota.

La ola roja que se ha apoderado del planeta futbolístico ha hecho también remarcar el ADN no sólo de la selección, sino del país en general, y como esto se ha materializado en una generación tan diversa como el país que representa.

Suena a cliché, pero esa diversidad ha sido clave para la selección.

Esta el caso Alphonso Davies, el rostro del fútbol canadiense en la actualidad. De padres liberianos que huyeron la guerra en su país, Davies nació en un campo de refugiados en Ghana antes de venir a Canadá. No fue sino en 2017 cuando se convirtió en ciudadano canadiense e inmediatamente fue llamado a la selección.

Está el caso de Sam Adekugbe, autor del golazo que selló el 2-0 ante los estadounidenses el pasado domingo:

El lateral nació en el Reino Unido, de padres de origen nigeriano y llegó a Canadá a los 10 años. No fue sino en 2016 que se convirtió en ciudadano canadiense y desde entonces ha defendido los colores de la selección.

Jonathan David, goleador de la selección y del Lille de Francia, nació en Brooklyn de padres haitianos, quienes decidieron mudarse a Ottawa, donde creció quien hoy es visto como uno de los atacantes con mayor potencial en el mundo.

O el caso de Jonathan Osorio, nacido en Toronto de padres colombianos, que habla un perfecto español y esta orgulloso de tener esa identidad multiple, tan común en muchos canadienses.

Un regalo para papá

Pero nadie supo englobar el sentimiento que rodea a esta selección -así como a los hinchas- que el arquero Milan Borjan.

Autor también de un paradón que mantuvo el 1-0 ante los estdounidenses:

Nacido en la antigua Yugoslavia, Borjan llegó a Canadá con 13 años. Como muchos inmigrantes es consciente de los esfuerzos que hicieron sus padres sólo para poder darle más oportunidades, por lo que siente que es su momento de dar algo en retorno.

“Es el regalo perfecto (para su padre)”, dijo el arquero en la conferencia de prensa luego del partido. “Ustedes saben que vine (a Canadá) cuando tenía 13 años. Y esta es mi manera de devolverle algo a Canadá”, lanzó.

“Canadá es un país multicultural y luchamos por lo que nos da. Canadá nos dio paz, mejores escuelas, una mejor vida. Un mejor de todo”, agregó Borjan en su emotivo discurso. “Y esta es una forma para nosotros de devolver el favor a Canadá, llevarlos al Mundial luego de más de 30 años. Cuando alguien te da tanto amor y te da todo, tienes que darle algo de vuelta. Y estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para devolverle el amor a este increíble país”.

El otro regalo de Borjan, del que quizá todavía no es consciente, es que esta selección está abriendo los ojos a la futura generación, la de los hijos de inmigrantes que se ven reflejados en su selección; esos que en el recreo juegan a ser Davies, o David. Los que piden como regalo de Navidad una camiseta de SU selección.

Los que seguramente se pondrán de pie en la sala de su casa el próximo diciembre, cuando el himno canadiense suene en la Copa del Mundo.

Autor: Pablo A. Ortiz

Fotógrafo, periodista y uno de los fundadores de NM Noticias. Fotógrafo freelance del CF Montréal, Métro y La Converse. Venezolano, canadiense y montrealés.

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